El Amo tiene la obligación de formarse, su sumisa el derecho a confiarse a su Amo. Este blog me ayudará a aprender a ser mejor Amo y a conocer bien a mi preciosa y entregada esclava janna.
martes, 26 de noviembre de 2013
lunes, 18 de noviembre de 2013
La sumisa siempre debiera admitir sin reparos que en realidad es masoquista.
"Me gusta ser azotada. Que
me aten es excitante". Estas declaraciones hoy ya no impactan tanto como hace
algún tiempo pero la realidad a veces dista de las palabras dichas cuando se
profundiza en el tema y te das cuenta que aun es más excitante cuando te lo
hace una persona que tiene poder encima de ti y decide por ti los niveles de
sumisión que vas a tener.
Nos parece natural que el ser
humano intente evitar todos aquellos estímulos que le proporcionan malestar, y
entre ellos solemos pensar que el dolor es uno de los más importantes, ya que
normalmente lo asociamos al sufrimiento. Sin embargo, hay quien habla de
masoquismo de ‘baja intensidad': todos conocemos a alguien a quien le encanta
la comida tan picante que hace que se le duerma la lengua, todos tenemos algún
amigo que corre maratones agotadoras, y muchos nos hemos rascado alguna vez una
picadura de mosquito hasta levantarnos la piel o dejarla enrojecida. ¿Por qué?
Las relaciones entre placer y
dolor son más complejas de lo que podemos creer. En la comprensión de esta
relación extraordinaria una clave puede estar en las sustancias que produce el
cerebro cuando sentimos dolor. Se trata de las endorfinas, unos opiáceos
naturales de los que se sirve nuestro sistema nervioso para contrarrestar el
dolor y el miedo. Otro factor que se ha propuesto es el alivio que se siente
tras escapar o superar una situación desagradable, como sucede en las personas
que se autolesionan, generalmente para aliviar un sufrimiento psicológico. Pero
el caso del masoquismo es diferente, pues el dolor es percibido como placentero
en sí mismo, aunque hay quien ha planteado que el verdadero objetivo del
masoquismo se relaciona más con el poder y la sumisión que con el propio dolor.
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| Esperando... |
¿De qué depende la interpretación
del dolor?
La importancia del contexto ha
quedado claramente expuesta y ha demostrado que el cerebro se comporta de forma
distinta cuando un mismo dolor de intensidad moderada se compara con un dolor
‘peor' o con uno ‘mejor'. Las sumisas pueden interpretar ese dolor moderado
como placentero al compararlo con otro más intenso. A nivel cerebral se observó
una menor actividad en la ínsula y el cíngulo anterior, y una mayor activación
en el circuito de recompensa que incluye las cortezas pre frontal orbital y
ventro-medial.
En un interesante estudio
realizado por la Universidad de Dusseldorf se comparaba, entre otros, a un
grupo de personas con conductas masoquistas con un grupo de control que no
mostraba este tipo de comportamientos. Para empezar, encontraron que el grupo de
tendencia masoquista mostraba un umbral de dolor más elevado y valoraba la
estimulación láser que se les aplicaba como significativamente más agradable en
comparación con los controles. Y aún más interesante, utilizando la técnica de
magneto encefalografía observaron que, tras una primera estimulación táctil
indolora, la aplicación del láser ocasionaba una mayor amplitud en la respuesta
tardía del área somato sensorial primaria del cerebro. Los autores plantearon como una
explicación tentativa la posibilidad de que las personas con conductas
masoquistas sufran una alteración en la modulación del procesamiento de la
información somatosensorial. Así, estímulos como el dolor, que en la mayoría de
las personas aumentan la activación, serían percibidos como ‘normales' por
aquellos con comportamientos masoquistas.
El interés y la aceptación del
masoquismo y el sadismo han crecido en la sociedad, que incluso los ha retirado
del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales. Pero a nivel
científico aún queda mucho por saber sobre estas para filias. La psicología y
la neurociencia desean comprender y no juzgar al que disfruta sintiendo dolor.
Como se suele decir, "en la variedad está el gusto".
Estudiando bien los
diferentes comportamientos en general de las sumisas y sumisos, podemos encontrarnos con
sorpresas muy agradables cuando con un sentimiento de cariño desean ofrecerle a
su guía o Amo, al que le procesan un agudo amor especial, el dolor en su cuerpo que les produce ese placer en la demostración de su entrega, la cual bien administrada por el Amo llega a ser total sin esos limites que romperían la confianza de la pareja Sado/maso.
El suspiro alegre de mi sumisa pasa por el castigo.
Cuando decides que ya no puedes más con las palabras no
queda otra alternativa que pasar al castigo.
Tienes la suerte de tener una sumisa inteligente, una sumisa
rápida en su pensamiento, hábil en las segundas lecturas, pero aun con todo y
eso te das cuenta que no reacciona como tu deseas que lo haga y es que está
reclamando tu atención y la mejor forma de hacerlo es provocando de forma
consciente o de manera inconsciente un castigo para poder notar en su cuerpo el
trato personal de la única persona que puede aplicarle correctivo, su Amo.
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| Usar tu correa es dar tu personalidad propia. |
Bienvenida esa nueva sensación del castigo directo como
terapia de enamoramiento de la sumisa hacia su Amo por duro que sea darlo.
lunes, 4 de noviembre de 2013
Esas sumisas de armas tomar.
Llevo años como dominante y cada
día es más complicado hacer obedecer a una buena sumisa.
Parece que haya llegado una
revolución en la que las sumisas quieran tomar el mando de la relación BDSM con
su Amo como si fuera éste un pobrecito marido tocado y hundido.
Desde el inicio de una relación
con tu chica, los años van pasando y la confianza va entrando en la pareja del
rol, todo va bien hasta que llega el fatídico momento en que tu ya veterana sumisa
cree que es portadora del saber de todos tus deseos y empieza a intentar
programar tu forma de actuar según su buena lógica de sumisa subida al carro de
la razón y la verdad.
Al principio un aviso, pero después
de un pequeño espacio de tiempo sigue opinando en lo que ella haría si fuera
Ama y intenta inculcar su forma de verlo todo, incluso el trato en su castigo
por hablar alto a su Amo. Ya no pasa mucho tiempo que vuelve a las andadas
porque el castigo era solo un aviso y naturalmente se lo tomó como un consejo y
no una reprimenda seria pero en tono moderado para no ofenderla en su ego.
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| Sabe que es un placer corregirla. |
“Parece mentira pero a mis amigas
no les pasa esto porque no se entregan tanto…”, ya está la frasecita en la que
es obvio separas su trayectoria de las de otras sumisas, ya que no viene a
cuento porque sus Amos también son otros con otras ideas, normas,
procedimientos y formas de ver la sumisión que desean les sea entregada por sus
sumisas respectivas.
Siempre, afortunadamente, llega
su enorme arrepentimiento no coincidente con el castigo recibido por su falta de
instinto de sumisión y de entrega hacia las directrices actuales dadas por el Amo.
Llega el gran día en el que ves
claro que debes actuar de forma ya decidida, (tu sumisa se está desbocando con
sus múltiples opiniones y conductas no deseables) y decides darle ese necesario
castigo severo para poder poner un punto y aparte en su conducta.
La atas bien de forma que no
pueda también llevar al traste tu castigo y le das su buena ración de azotes,
esta vez severos de verdad para que ya no haya dudas de tu mal estar con ella.
Las lágrimas parecen sinceras como para cesar ya puesto que ella no las deja
escapar.
Todo va bien.
Hasta la siguiente vez, que por
cierto no está muy lejos, porque ella esto no lo habría hecho nunca si hubiera
sido el Amo.
Vaya temporadita larga y dura, el
Amo nunca está acertado. ¿Sera que quizás ya no sea su Amo? Nooooo. Ella te lo
dice una y otra vez, solo es un comentario sin más trascendencia y sin mala
forma, hecha con toda la delicadeza de una sumisa con aun sus buenas señales en
su trasero bonito.
Esa crisis existencial de la
sumisa debería poner los pelos de punta al Amo, pero si realmente eres
dominante ves en su actuación un brote puntual de desequilibrio fruto de esa
confianza que la sobrepasa, es cuestión de no dejar que confunda sus límites
con sus obligaciones propias de su apreciado rol de sumisa de su Amo y siempre
aclaro de su Amo, del resto de mortales está claro que no. A todo esto sigo siendo de la opinión que si te ama tu sumisa es más alto el riesgo de la confianza pero también es más alto el nivel de entrega cuando te la da que suele ser siempre que se la pides.
jueves, 24 de octubre de 2013
Buena luz, la que ilumina tus intensos deseos de Amo.
Apagar la luz y utilizar luz de vela es algo muy reconfortante.
La mirada se va hacia el fuego, al igual que en un hogar se va a las brasas o a las llamas, si pones en funcionamiento una vela, por muy bonito fondo que le pongas el soporte, la mirada siempre se pierde entre las ondas del calor de su fuego en movimiento ascendente.
| Luz de ambiente selecto. |
No la has de cegar, que vea ella también el resplandor de su luz, que note su calor, que desee que la cera le caiga dentro, que cada segundo sienta el pánico de la cercanía de la llama cada vez más cercana a la piel, y el Amo tomando un café en ese hueco entre sus piernas es lo que a uno le pone y le da paz.
Al acabar ese sabroso y dulce café ya se puede sacar de su sitio la vela para pasar a la caricia del calor por todo su cuerpo, desde arriba hasta abajo, desde la lengua a sus pies vas pasando por todos sus sitios secretos para todos excepto para ti que eres su Dueño y Señor, su Amo.
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| Buscando su calor antes de derramar. |
Despacito y sin prisas, acercando y separando la vela del cuerpo para sumar o restar calor en el contacto íntimo de la cera fundida en su piel y en un orden íntimo vas buscando todos los recovecos bajando ordenadamente para que siempre sepa a donde te diriges sin sorpresas para acentuar su sentimiento cronológico en el tiempo y en el espacio de donde será la siguiente gota de líquido derramado suave pero penetrantemente hasta sus profundidades.
Al acabar y para disfrutar del final y siempre de arriba a abajo para no dañarla con la parte ardiente de la llama, apagar ese fuego en su humedad. Es lo propio para un final adecuado para la sumisa que disfrute de la entrega a su Amo.
Me gusta saborear éstos momentos tan especiales que me proporciona mi preciosa sumisa janna con su voluntad de darme siempre su esfuerzo, su alma.
domingo, 13 de octubre de 2013
Deberes i obligaciones de una sumisa.
El rol de sumisa conlleva una serie de
obligaciones y responsabilidades que son tan importantes como los derechos de
los de los que más adelante hablaré. Así como una sumisa puede elegir a su Amo,
según las causas o condiciones que ella
haya visto en dicho Amo, ese Amo tiene a
su vez el derecho de exigir ciertos comportamientos y conductas mínimas para
que la relación D/s transcurra en armonía con su forma de ser.
A continuación, como parte del
acuerdo que una sumisa acepta al elegir
a su Amo, citaré una pequeña lista de ejemplos de los deberes que una
sumisa debe de tener siempre en cuenta y
nunca apartarse de ello por más confianza que tenga a su Amo.
Respeto: Siempre y en todo
momento ha de respetar a su Amo, en el BDSM
al igual que en cualquier otro tipo de relación entre una pareja, lo más importante es forjar unas bases y el principal cimiento es el respeto,
del cual parte la confianza, eslabón mas importante entre Amo y sumisa, al
igual que un Amo respeta en todo momento
y valora la entrega, dedicación, sometimiento, cumplimiento de cada uno de los
caprichos y deseos de su Amo… una sumisa no debe olvidar que ha de respetar a
su Amo, el pone mucho en juego, auto control, cuidados, esfuerzo y la
responsabilidad que la sumisa en todo momento este cómoda en el juego y
disfrute de ello teniendo en cuenta la seguridad de la sumisa y siempre estando
presente los límites impuestos si los hay, en el caso de la esclava no los
contemplo ya que por defecto la esclava debería solo tener el derecho a serlo
para su Amo y los limites serían los lógicos del Amo hacia ella.
Sinceridad: Lo siguiente más
importante que ha de tener siempre en cuenta una sumisa es la transparencia
ante su Amo, ha de contarle siempre sus
miedos, inquietudes, dudas, al igual que deseos, fantasías, siempre que haya
transparencia y sinceridad, facilitará las cosas para que el Amo pueda
satisfacer plenamente y con efectividad los juegos al igual que el
adiestramiento de la sumisa, de no ser así y por miedo a no complacer a su Amo
si una sumisa se calla sus inquietudes o sus miedos o simplemente llega al límite
de sus posibilidades y no habla con su Amo , éste puede tomar decisiones
equivocadas dentro del juego que puedan terminar en fracaso, daños, lesiones o terminen con la relación D/s y se convierta
en una pesadez.
Humildad: Para llegar a ser la mejor sumisa, ésta solo ha de basarse en
como complace y sirve a su Amo, cuando la sumisa solo se centra en la
arrogancia y alimenta su ego pensando que es la mejor, que todo lo hace bien,
descuidando las órdenes de su Amo termina en fracaso, el verdadero éxito reside
en que todo sea en conjunto, si cualquiera de las partes se cree que todo es
gracias a sí mismo se perderá todo entre D/s. Una sumisa solo ha de complacer
en todos sus deseos y ordenes a su Amo y éste no decepcionarla estudiándola
bien para saberle dar lo que ella espera de El.
Las ideas claras: Una sumisa ha
de estar abierta a nuevas propuestas, dispuesta a escuchar detalles, expectativas y nuevas motivaciones
que su Amo le proponga, negándose o cerrándose a ello pierde la oportunidad de
crecer y aprender a disfrutar y conocer nuevas sensaciones, siempre claro está sin saltar las bases del respeto y la
confianza y de los límites si los hubiera. A una sumisa puede no gustarle
ciertas prácticas pero nunca cerrar las puertas con un no rotundo sin estudiar,
valorar y compartir entre los dos las
posibles novedades, pues la mayoría de las veces se rechazan por miedos, dudas,
desconocimiento o simplemente por falta de confianza, entrando las vergüenzas,
los pudores y los perjuicios entre otros que hacen saltar por los aires el futuro de la
relación bdsm entre ambos.
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| Cuando te la llave de su sexo ha decidido entregarse plenamente solo a ti. |
Equivocación: Fallar , no cumplir
con las expectativas, equivocarse, es algo común que suele pasar aunque hay que tenerlo en
cuenta para estudiar y poder solucionar
y encontrar el equilibrio de dicho error, una sumisa ha de reconocer
siempre su error y no buscar escusas o culpar
a otros o simplemente escudarse en estados de ánimo, la falta de interés, descuido, perder la
atención o incluso no dominar la técnica, si la sumisa está comprometida jamás
se desanimará ni dejará en saco sin fondo el error, sino que aprenderá de él y
hará todo lo que esté en su mano por mejorar y mostrar que un error no es un paso
atrás sino el comienzo de un largo camino juntos. El Amo usará el castigo si
cree que es necesario, pero siempre debe tener muy claro que una vez se ha
castigado a la sumisa se borrará absolutamente de la memoria éste error de la
sumisa ya que ha pagado por ello lo que ha hecho con dicho correctivo. Jamás el
rencor podrá estar en la mente del Amo por una desobediencia, a lo sumo un
correctivo.
Escuchar: Una sumisa tiene la
obligación de escuchar siempre lo que su Amo tenga que decirle o explicarle, al
igual que tiene derecho a preguntar, debatir, informarse y todo lo que desee
saber sobre lo que su Amo le plantea, ésta parte va unida a tener las ideas
claras, después de escuchar y atender lo que su Amo expone, puede aceptar o dudar e incluso negarse, pero
siempre teniendo en cuenta que todo forma parte de su aprendizaje y del conocimiento que su Amo adquiere sobre ella en cada momento. El Amo a su vez deberá
siempre procurar cambiar las partes que la sumisa no ve claras hasta hacer
posible una práctica cercana o mejorada de la idea inicial. Más adelante quizás
ya la sumisa pueda sentirse cómoda en la idea inicial y no albergar duda alguna
puesto que al entrenarla de forma suave ha visto que puede ofrecerle a su Amo
la entrega que El le demanda sin tener ya objeciones al respecto.
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| Facilitar el castigo es desear enmendarse. |
Esfuerzo: Aunque la sumisión es
un sentimiento, una sumisa aprende constantemente a ser sumisa, siempre de la mano de su Amo,
dispuesta a mejorar cada día,
esforzándose por complacer en
todo y de distintas maneras y sin dudas a su Amo. Una sumisa que desea
servir plenamente a su amo ha de
mantener siempre viva la motivación, la ilusión y todo lo que despierte crecer dentro de su adiestramiento y ayudar a
su Amo en mejorar en las técnicas utilizadas dándole las facilidades de trato
para poder conseguir que el Amo pueda hacer la sesión tan genuina como pueda ser posible para
disfrute de ambos y apartar la monotonía que siempre planea en los casos en los
que hay rechazos en las novedades.
Conocimiento: Si una sumisa desea
que su Amo cumpla con su rol en todo momento
con corrección, ha de conocer a su Amo, sus gustos, deseos, necesidades para
poder cumplir con éxito cada una de sus
peticiones, no hay que olvidar que para que pueda existir una relación D/s tanto sumisa como Amo han de trabajar en conocerse, en compartir todos sus
deseos. Es importante que una sumisa sepa y reconozca cada movimiento cada
gesto tanto de satisfacción como de
decepción para colaborar y facilitar al Amo su guía y educación sincera.
Evidentemente el Amo por su parte también debe esforzarse en reconocer la
realidad de su sumisa y ver a través de su mirada, de su forma de llevar la
sesión etc. cualquier reacción negativa de la sumisa para replantearse
rápidamente si está actuando como un Amo ha de hacerlo en todo momento, con
extremo cuidado para la integridad física de la sumisa y rectificando cuando
vea algo que se le pueda escapar de las manos y dañarla.
El en caso del Amo al que le
guste la innovación ha de estudiar siempre los pros y contras de cada actuación
ante su sumisa sabiendo valorar su capacidad y si fuera necesario preguntando
sin reparos a otros amos hasta tener la seguridad absoluta de saber lo que va
ha hacer. Desde un azote hasta cualquier otra actuación debe estudiarla y
entrenarla para evitar dañar a su preciosa sumisa a la que le debe el respeto
absoluto de velar en todo momento por su seguridad y trabajar para que las
sesiones sean al agrado de ambos.
viernes, 4 de octubre de 2013
¿Cómo seducir una mujer leo cuando la quieres sumisa tuya?
La mujer Leo es fácil de
detectar. Ella es una luz perceptible a cualquier sentido humano. A las mujeres
de leo les gusta sentirse deseadas y también realizar una gran entrada,
sintiendo las miradas que revolotean a su alrededor.
Su sabor es excelente. Al igual
que las mujeres chic francés, una leona es raro que tenga un conjunto barato si
se lo puede permitir, ya que son muy
finas y bien chics.
Ella tiene una profunda y
permanente necesidad de respeto de los demás y trabaja duro para ser observada
y recordada. Ella es naturalmente extravagante, y no intente decirle que gasta
demasiado en la ropa (o en cualquiera de sus hijos, que le gusta mimar). Aunque
a veces gaste en superficialidades, ella
es cálida, espontánea y creativa también, y usted deberá estar seguro de que se
divertirá junto a una siempre sexual leona.
Su desafío será conocer a esta joya de mujer y además hacérsela su sumisa será su reto y siempre consciente de tener entre manos una bomba con tiempo máximo.
Su desafío será conocer a esta joya de mujer y además hacérsela su sumisa será su reto y siempre consciente de tener entre manos una bomba con tiempo máximo.
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| Fuerte pero seductora, está segura de si misma. |
¿Cómo manejar a la sumisa Leo?
Difícil, y con toda probabilidad
ella utilizará la manipulación, ¡¡¡no al revés!!!, las mujeres de Leo tienen
una manera de tener el control, aunque a veces usted crea que no, pobres
infelices los Amos valientes que no la sepan llevar corta de cuerda, las “sumisas”
de Leo son inteligentes y sutiles, pero fuertes y estrategas a corto y largo plazo.
La sumisa de signo Leo se resiste a cualquier tipo de confinamiento, por lo que se ha de tratar de salir bastante con ella, y no “encerrarla” siempre en el mismo lugar. La mujer de este signo suele decidir a quién quiere seducir, le gusta mucho la diversión, burlarse, salir, charlar, y va hacer lo posible para mantener el humor y la diversión dentro de la pareja. Le gusta jugar y le has de permitir ciertas licencias en su obediencia.
Ella hará cualquier cosa para mantener las cosas animadas en la sesión y a poder ser se creará una parte del armario de ropa especial y hermosa lencería para mantener siempre a su Amo interesado solamente en ella. Para aumentar la pasión, dígale, "¡Tú eres la mujer más bella del mundo!" eso es clave.
La sumisa de signo Leo se resiste a cualquier tipo de confinamiento, por lo que se ha de tratar de salir bastante con ella, y no “encerrarla” siempre en el mismo lugar. La mujer de este signo suele decidir a quién quiere seducir, le gusta mucho la diversión, burlarse, salir, charlar, y va hacer lo posible para mantener el humor y la diversión dentro de la pareja. Le gusta jugar y le has de permitir ciertas licencias en su obediencia.
Ella hará cualquier cosa para mantener las cosas animadas en la sesión y a poder ser se creará una parte del armario de ropa especial y hermosa lencería para mantener siempre a su Amo interesado solamente en ella. Para aumentar la pasión, dígale, "¡Tú eres la mujer más bella del mundo!" eso es clave.
Los regalos le van a encantar y
enamorar. Ella espera esos regalos, los quiere, y disfruta cuando le hacen
regalos, así que no pierda su tiempo, y cómprele regalos. Uno de los colores
que irán con ella, será el púrpura, por lo que ya puede elegirle algo en ese
color, ya sea un peluche, un sujetador o corpiño, o mejor aún, un conjunto de
lencería.
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| Siempre va bien tener un buen respaldo. |
Le gusta mucho lo que tiene que
ver con el oro, así que podrás sorprenderla con un sweater con hilos en color
dorado, invitarla a que lo use contigo, y de esa forma llevarla a un restaurante
muy chic con velas y platos caros, y terminar sorpresivamente en un hotel
rústico con decoración en madera, bien acogedor, que ese es su estilo.
Sería ideal que la habitación del
hotel tenga una chimenea, ya que ella es romántica, y vió muchas películas de
amor, donde eso sucedía. Si no consigue esa cita, podrá conquistarla enviándole
flores, rosas son las mejores, o una generosa caja de chocolates importados,
agridulces, o mismo una buena botella de champagne para que más tarde la
disfruten de a dos.
Si se juega a comprarle un anillo
u otro tipo de joyería como podría ser un collar, sepa que ella adora los
zafiros, su joya preferida. Comience a ahorrar ahora…
Como dije antes, a la leona le
gusta jugar. Por lo tanto, trates de organizar un lindo juego: strip póker. O,
si ya se conocen muy bien, y hay confianza, propóngale para que haga una
variación en la película propuesta Indecente. ¿Recuerdas cuando Demi Moore tuvo
que decidir si tomar los con Robert Redford o permanecer fiel a Woody
Harrelson?
Cerca del final de la película hay una escena
donde ella y Woody hacen el amor en una cama de cien dólares (o superior). En
su propio remake, usted es el millonario, pero usted no tiene que compartirla a
ella con nadie porque es suya y ella lo sabe y eso es su orgullo, ser de quien
ella quiera ser o pertenecer aunque esta palabra le pueda producir sarpullidos
en su fina piel.
Naturalmente siempre hay partes
del escrito que fallan, y más si las Leo creen que las conoces, pero a grandes rasgos creo
que es así o por lo menos las que he conocido. En respuesta a mi querida
sumisa se Sir Renne le diría ésto como ampliación al comentario que le he dejado al
suyo en mi anterior entrada, ya que ser sumisa ha de salir de la Leo, si alguien la quiere hacer sumisa
ha de saber sobornarla en muchos aspectos y el Amo quizás haría bien en
comprarse unos tapones para cuando ruje la leona. Por cierto, que conste que no se su signo, el de mi querida esclava janna ese es un signo muy peligroso pero a la vez cuando consigues hacerlo tuyo, es para siempre. Gracias estimada janna por dejarme ser Amo por mi mismo y amoldarte pese a tu signo zodiacal a mi forma de llevar nuestra larga y fuerte relación...
sábado, 28 de septiembre de 2013
Cuando el "Amo" además es Leo.
Leo aprecia la belleza, de modo que si tú eres de las
sumisas que se sienten celosas ante una mirada admirativa dirigida a otra
mujer, más vale que trates de ser más tolerante. Un hombre Leo a quien su amada
sumisa le deje porque le gusta flirtear se sentirá realmente herido y sin
entender nada. En esas circunstancias es muy capaz de simular cualquier cosa,
desde un ataque cardíaco hasta una nota de despedida manchada de lágrimas, para
conseguir que tú te des cuenta que es solo porque es así y vuelvas corriendo a
sus fuertes brazos cariñosos...y se mostrará tan convincente que te sentirás un
monstruo de crueldad. A menos que a ti también te gusten las escenas dramáticas
y emocionales, es mucho menos complicado comprenderle desde el principio.
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| Es tu rey y eres su princesa sumisa. |
No siempre, pero con frecuencia, hay un giro raro en los
varones Leo. A diferencia de Capricornio, que busca en una alianza un ascenso
social, a veces el León tiende a buscar una sumisa por debajo de su condición. Aunque este
igualmente deseoso de status social, no puede resistirse al deseo de adquirir
un <<súbdito de quien pueda sentirse superior. A veces se equivoca en la
elección, y la tímida violeta que le adoraba sentada a sus pies le toma por
sorpresa y consigue hacerle una jugarreta que le sirve para arrancarle el
cetro. Cuando así sucede, el León destronado es un infeliz sumiso que lleva
estampada la expresión trágica de un monarca en el exilio y has de tener presente
que te quedan con él tres telediarios.
¿Cómo puedes evaluar al enigmático varón Leo? ¿Es bondadoso
o agresivo, generoso o cruelmente egoísta pero generoso? ¿Es realmente un tipo
sociable a quien le agrada la gente? Su reputación de superioridad, ¿ha sido
ganada con falsos méritos o tal vez, como el verdadero León, es digno de que le
llamen rey? Es obvio que, al menos si se le mide con su propia vara por lo menos,
se merece ser el amo y señor de su vida amorosa y de su carrera. Hay que
admitir que en los dos campos obtiene por lo general grandes éxitos.
Si Leo es un rey auténtico o apenas un pretendiente al trono
es cosa que no podemos saber. Pero con respecto a tu propio León, hay algunas
cosas que si sabes. Tiene apetitos insaciables, y es tan orgulloso como un pavo
real. Exhibe una enorme necesidad de mandar y de ser amado por aquellos a
quienes manda. Recuerda que Leo teme secretamente el fracaso y el ridículo. Es
una constante tortura interna, y la verdadera fuente de su vanidad y de su
dignidad exagerada. Sin embargo, cuando una gran causa ha conmovido su nobleza,
el León no conoce el miedo. Solo entonces aprende, él mismo, que la magnífica
fuerza y el valor que ha fingido poseer, en realidad, han estado presentes en
el durante todo el tiempo.
Es posible que Leo te saque de tus casillas con sus
extravagancias durante el noviazgo, pero no es de ningún modo mal compañero si
piensas en una relación duradera. Si no tienes inconveniente en postergar tu
ego y en construir tu vida en torno a la de él, una vez que lo hayas conocido
bien contarás con la adoración de este hombre y jamás volverás a sentirte sola.
Piensa, además, que te arreglará todos los grifos del baño y te dará siempre
esa sonrisa que le hace ser tu Amo Leo.
La personalidad y los valores definen al Amo.
Amo, mi carácter, la normalidad, me aburre, me hace sentir nada. Contra ésta frase solo hay una solución posible y es que una
sumisa jamás pueda llegar a mencionarla ya que dice muy poco del Amo si la
sumisa le pide socorro.
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| Lo más sabroso de mi sumisa, su mirada. |
Un idiota hace que su sumisa sienta celos de otras mujeres… Un
caballero hace que otras mujeres sientan envidia de su sumisa, y digo mujeres
que no sumisas porque en definitiva la felicidad se le escapa en muchas
ocasiones a su vida real y no solo se percatan otras sumisas sino otras mujeres
que la rodean y digo caballero por que es lo que siempre debe ser un Amo.
Cuando tu esclava te habla de sus problemas no significa que se
queje… significa que confía en ti y así lo has de entender como Amo ya que es de esa
manera como los Amos podemos subir más de lo que haríamos sin su ayuda...
La vida se acaba cuando dejas de soñar, la esperanza cuando dejas de creer, el amor cuando dejas de cuidarlo y la sumisión cuando el Amo es el muñeco de su esclava o sumisa...
Cuando una mujer dice “dime la verdad” es porque ya la sabe, de ahí que por bien o por mal yo jamás aconsejaría mentir a la sumisa, en todo caso y sin abusar, no darle todos los detalles pero jamás mentirle porque además es morboso poder explicarle la realidad aunque se pueda ofender o disgustar, eso es más fácil de reparar mediante un bonito castigo que la ponga en su lugar de obediencia.
Si quieres ser Amo, no seas la segunda opción de nadie… o te eligen, o te pierden para siempre!!!. Cuando un Amo teme perder la sumisa ya no es su Amo y evidentemente ella ya no le pertenece, solo es un pelele de ella como mujer.
Nadie merece las lágrimas de tu sumisa, solo tu como Amo puedes pedírselas y si te las ganas y te las da, deberá ser con esa sonrisa por su entrega hacia tí.
La vida se acaba cuando dejas de soñar, la esperanza cuando dejas de creer, el amor cuando dejas de cuidarlo y la sumisión cuando el Amo es el muñeco de su esclava o sumisa...
Cuando una mujer dice “dime la verdad” es porque ya la sabe, de ahí que por bien o por mal yo jamás aconsejaría mentir a la sumisa, en todo caso y sin abusar, no darle todos los detalles pero jamás mentirle porque además es morboso poder explicarle la realidad aunque se pueda ofender o disgustar, eso es más fácil de reparar mediante un bonito castigo que la ponga en su lugar de obediencia.
Si quieres ser Amo, no seas la segunda opción de nadie… o te eligen, o te pierden para siempre!!!. Cuando un Amo teme perder la sumisa ya no es su Amo y evidentemente ella ya no le pertenece, solo es un pelele de ella como mujer.
Nadie merece las lágrimas de tu sumisa, solo tu como Amo puedes pedírselas y si te las ganas y te las da, deberá ser con esa sonrisa por su entrega hacia tí.
lunes, 16 de septiembre de 2013
Subir no es más cantidad de lo mismo, es llevarla más arriba en las sensaciones.
Si hablamos de niveles, si
hablamos de escaleras si hablamos de alturas o entregas nunca estamos hablando
de multiplicar la cantidad si no de subir la calidad y en todo caso no dejarse llevar
por la inercia de la rutina subiendo solo la cantidad de sufrimiento.
Un tema no puede aparecer de la
nada. Me explico… si quieres empezar con el tema de la cera no está de menos que
un día pueda ver en la maleta una vela o un encendedor, cerillas etc, si
quieres que vaya acostumbrándose a las agujas un día puedes mostrarlas, pueden
ser medicas pueden ser imperdibles pueden ser largas o cortas etc…, las prisas
no son buena compañía las explicaciones si lo son aunque tampoco le demos mucha
importancia. En el caso de las agujas hay un código de colores y lo hemos de
tener presente dependiendo el lugar donde las debamos clavar para nunca dañar a
la sumisa. Tengamos siempre claro que el dolor es una cosa y el daño es otra
distinta según mi particular forma de verlo.
Hoy mi sumisa ha recibido diez
azotes, mañana no tiene porque recibir cincuenta o tener que aguantar diez
doblemente fuertes y pasado mañana o la semana que viene cien para demostrar
que el Amo sube, en todo caso recibirá otros con otra herramienta o quizás con
la mano, que por cierto es lo que más les suele apetecer a las sumisas que he conocido y a janna de verdad le vuelve
loca sentir la mano en su piel por el contacto.
Un día azotes otro besos y algún
mordisquito, en otros días quizás no insistamos en lo mismo y variemos dándole
el cariño que necesita para entregar su esfuerzo con la ilusión que desea para
poderla dar de forma sincera y sana, quizás toque la velita o jugar con su
dilatación, en todo caso repartir las ideas y sorprender con lo estudiado por
el Amo para poderlo llevar a cabo de forma segura y sensual.
Es curioso cuando les pides que
les gustaría que les des como Amo jamás te dicen nada claro, en todo caso si
insistes como necesitando su opinión, al final en modo susurro te sugieren que
hace tiempo no les das tal o cual cosa, unas pasaditas con una velita que les
de calor, unas agujas que les hagan felices porque demuestran así su hambre de
servirte como morbo, etc…
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| Siempre hemos de estudiar lo que usaremos, como y donde. |
Me da mucho morbo cuando la ciego
con un pañuelo, porque suelo utilizar artículos que normalmente están cercanos,
un antifaz es peligroso guardarlo en casa, un pañuelo no, pues me pone a cien
tocarla con el artículo que usaré en ese momento, si es un siete colas la
acaricio antes con el en algún sitio de su anatomía desnuda, si voy a utilizar
agujas la rozo un una si cojo una madera hago algún ruido que la descubra, etc
pero siempre dándole una pista que la prepare aunque en principio parezca cruel
ella lo agradece porque se prepara. Esporádicamente la sorprendo precisamente
para no entrar en la monotonía que ella siempre sepa lo que toca.
Guiar a tu sumisa en la escalera de su esclavitud.
Hablando tanto con sumisas como con dominantes, hemos tocado el
apartado de niveles o grados de sumisión , lo que al final llamamos vulgarmente, aprender a
subir los escalones de su esclavitud.
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| No la dejes sola... dale la mano y sube con ella. |
Por mucha experiencia que se tenga siempre se aprende algo, al menos yo cada día que pasa intento que así sea y en realidad ya el hecho de narrarlo por escrito en mi blog, hace que recapacite y sea consciente de muchos defectos de forma en los que he de mejorar , al igual que si al escribirlo creo que he quedado corto o corta la sumisa, tomo consciencia para que no se repita esa torpeza que me limita en mi relación con ella.
Por mucha experiencia que se tenga siempre se aprende algo, al menos yo cada día que pasa intento que así sea y en realidad ya el hecho de narrarlo por escrito en mi blog, hace que recapacite y sea consciente de muchos defectos de forma en los que he de mejorar , al igual que si al escribirlo creo que he quedado corto o corta la sumisa, tomo consciencia para que no se repita esa torpeza que me limita en mi relación con ella.
A lo que hemos llegado siempre es que esos escalones hay que
ir afianzándolos lentamente, para ir subiendo despacio y no tener que regresar
a ellos más tarde, al igual que no es la parte sumisa quien ha de subir, ni el
Amo el interesado en que suba la sumisa, sino ambos juntos al unísono ya que
asi se consigue el equilibrio que hace de la sumisa una mujer segura de su deseado Amo
y por consiguiente segura de sí misma..
Es decir la parte dominante ha de bajar, si fuera necesario, al nivel al que se
encuentre la sumisa e ir subiendo ambos a un tiempo. Esto
aparentemente parece sencillo pero no es tan fácil, o al menos a mí no me
resulta tan claro en algunas ocasiones bajar a su nivel. Por fortuna nunca,
mi sumisa, me ha adelantado ya que siempre que hace una sugerencia la tomo como
un deseo suyo que se que debo tomar como una futura línea de acción en su forma de servirme
mejor.
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| Guiala controlando su ascensión. |
En algunas ocasiones, con el tiempo, puede ocurrir que a la
parte sumisa le sea imposible subir determinados escalones, a pesar de intentarlo
a lo que el Amo debe variar las tácticas y desde luego aprender a ser mejor
para saber positivar a su sumisa en ese peldaño que el Amo le quiere hacer
ascender. Para mi en particular nunca hablo de límites porque no los tengo ya que
solo es una cuestión de racionalidad de Amo saber lo que debes hacer a tu
esclava.
Algunos dominantes son de la opinión que es culpa de la parte sumisa no subir adecuadamente de nivel en el BDSM, otros que la culpa es de la parte dominante, particularmente creo que no es culpa de ninguno de los dos, simplemente que aunque se desee pues no puede porque aun no ha habido suficiente conexión, es más en algunas ocasiones han de sentarse y replantearse determinadas situaciones o hacer ciertos cambios que hagan posible al Amo conseguir su deseo y a la sumisa sentirse segura sin llegar a sentir el vértigo de la altura.
Algunos dominantes son de la opinión que es culpa de la parte sumisa no subir adecuadamente de nivel en el BDSM, otros que la culpa es de la parte dominante, particularmente creo que no es culpa de ninguno de los dos, simplemente que aunque se desee pues no puede porque aun no ha habido suficiente conexión, es más en algunas ocasiones han de sentarse y replantearse determinadas situaciones o hacer ciertos cambios que hagan posible al Amo conseguir su deseo y a la sumisa sentirse segura sin llegar a sentir el vértigo de la altura.
jueves, 29 de agosto de 2013
Sensaciones...
Golpear a su sumiso-a, es para la
gente amante del BDSM sólo una manera diferente de tocar, acariciar o estimular
a la persona, sea sumisa o en mi caso a janna, mi admirada esclava.
Azotar es una manera muy poderosa de tocar a una sumisa,
tanto física como psicológicamente. Con una paleta, una caña de rio, unas ramas
u otros instrumentos variopintos más o menos rígidos, se puede pegar con la
fuerza que uno desee, desde un leve toque a un golpe salvaje.
Con un látigo, hay una velocidad mínima para pegar, que es la
que permite que las colas se extiendan en el aire antes de golpear. Con azotes
de varias colas, hace falta algo más de velocidad para que las colas se
mantengan paralelas sin enredarse entre sí. Y cada látigo tiene un peso
diferente y necesita una fuerza de inercia distinta para sacarle el partido
deseado por el Amo. Como la fuerza del impacto depende del peso del instrumento
y de su velocidad cuando llega al lugar donde se desea azotar, hay una fuerza
mínima de impacto, diferente para cada látigo. Por eso un dominante suele tener
varios látigos distintos.
| Una bonita forma de pedir castigo. |
Se pueden pasar las colas sobre la piel, acariciándola. También
es agradable pegar suavemente como en un masaje, otra forma sería hacer pasar
las colas cerca de la piel para que solo el aire la acaricie sin llegar a tocar
la piel de la esclava, eso si se ha de hacer enérgicamente para dar esa
sensación de susto tan agradable en su mirada y ver que el nervio de la sorpresa
actúa.
Desde luego otra buena opción sería golpear desde suavemente
hasta realmente fuerte y contundente, con la punta de las colas o con el largo de
las colas, como se quiera. Se puede pegar para producir ardor o un profundo
dolor siempre midiendo la forma y fuerza del azote ya que si no se va con cuidado
se podría cortar la piel. Si el látigo es delgado y pesado, azotar fuertemente
con él, puede cortar rápidamente la piel lastimándola y la verdad ese resultado
no me gusta a no ser que lo provoque adrede yo por el motivo que crea oportuno
y que seguro será excepcional.
En cuanto a la parte psicológica, estar atado, indefenso en
manos del dominante, viendo en su mano el látigo, el instrumento que te hará
sufrir, hace recordar a tu sumisa todas las escenas de azotes que vio en las
películas. Ella sabe que será castigada y bien castigada, o no...
Si la sesión se va a basar sólo en sensaciones, sentir las
colas del látigo rozando la piel, acariciando y golpeando alternativamente,
tocando y amenazando su cuerpo, sus partes más íntimas, será algo para
recordar. Y con un azote o un látigo, el hecho de saber que los golpes van a
doler, y que el dominante podría ser duro si lo deseara, le hará sentir más
profundamente el hecho de que está, en realidad, en sus manos, a su merced. Así
que el látigo puede ajustarse a todos los dominantes y sumisas, ya sea que
prefieran unas caricias, unas sensaciones rudas o un dolor real y mortificante.
miércoles, 28 de agosto de 2013
viernes, 26 de julio de 2013
Mis técnicas del azote, a grandes rasgos, particulares.
Es sin lugar a duda mi sesión favorita,
azotar a mi esclava es lo que más me gusta tal vez sea algo demasiado simple y clásico
para algunos que así sea, pero ya se sabe, cada uno tiene sus propios gustos.
En tantos años lo he practicado todo con ella, bueno todo no pero mucho sí, y realmente como el azote en su culito precioso no hay nada para mi tan reconfortante, en el blog se puede observar una muy pequeña del abanico de posibilidades que me ofrece como esclava, pero la que a mí más me satisface o por lo menos lo que jamás puede faltar es el azote y si es severo mejor aún.
La disciplina del azote, suele
ser algo muy temido por la inmensa mayoría de la gente que, teniendo deseos de
ser sometida, aun no se atrevió a dar el paso. Sin duda el hecho de que al
pensar en latigazos se nos venga la imagen de una espalda en carne viva tiene
mucho que ver con eso. Pero esa imagen nada tiene que ver con el BDSM o por lo
menos para lo que yo tengo como mi BDSM.
Al azotar a una esclava en ningún modo se pretende sacarle la piel a tiras, si no proporcionarle un punto de excitación a través del dolor, un punto por otro lado bastante alto y compartido el placer con el que azota.
En una buena sesión de azotes, es conveniente varias cosas, por un lado es buena idea el alternar diversos utensilios, por ejemplo empezar con las clásicas nalgadas, ya no te digo nada si pones en tu falda la esclava desnuda y la azotas con la mano directamente, así a la vez que calentamos la zona, daremos tiempo a que actúen las endorfinas, lo cual nos permitirá alargar aun más la sesión; pudiendo luego pasar a la pala o un gato o látigo de cola, con lo que obtendremos azotes más intensos a la par de que el látigo además nos permite "acariciar" la piel con el resultado de que la excitación de la esclava aumente.
Por otra parte si algo me excita fuertemente es el doblar una buena correa de piel natural por el medio y azotar a mi janna con esa herramienta tan temida y tan apreciada porque su dureza acompaña el perímetro por igual del culo, dándole con ella un abrazo desde el punto de inicio hasta el final sin una variación muy elevada de cambio de dolor de una parte a la otra del latigazo, además se consigue un estruendo que aun fortalece la sensación de dolor mas allá de la realidad física y sobretodo psicológicamente cuando ve que te quitas el cinturón o le pides que te lo quite ya ve claro que toca tocar el cielo de la sensación dolorosa de su entrega y la placentera de la recepción de su esfuerzo por no moverse mientras dure la sesión… tened en cuenta que a mí no me gusta atarla porque me da mucho morbo que sea ella quien se sitúe tal como sabe le gusta a su Amo que se posicione según lo que vaya a darle. En el caso del cinturón dejo que se coja al león al que ya he hecho referencia en otras ocasiones. Lo coge, lo acaricia, le consuela sentirse más entregada que estando inmovilizada y además es más fácil azotarla sin riesgos que provocaría al mover su cuerpo.
También es buena idea el alternar los azotes con caricias, tanto para relajar la piel, como para subir más la temperatura de la esclava. Por otro lado el parar de vez en cuando nos permite un mayor control de la sesión, percatarnos de que todo está dentro de los límites de la esclava va manteniendo un ritmo constantemente hacia arriba.
Otro detalle a tener presente en los azotes, es que dependiendo del equipo usado, así será de intenso el golpe, cuanto más ancho mayor es la superficie de contacto, mas repartido estará el golpe y dolerá menos, por ello la recomendación de empezar con la mano o una pala y poco a poco ir pasando a un aumento gradual del dolor. La verita de madera dará ese punto de adorno en la marca que tanto adora ver después una esclava que no tenga que dar explicaciones a nadie de sus marcas que no sean a su Amo.
Si usamos un látigo, además tendremos que tener cuidado en dirigirlo correctamente, para lo cual lo más sencillo es recoger las trallas con la mano libre, al recoger el látigo tras el golpe. Ello además nos permitirá alternar los golpes de las trallas en plano, como solo de punta etc… Hemos de tener en cuenta que a más longitud del látigo mas fuerza de contacto tendrá en la punta por lo que hemos de tener presente no el dolor de la primera zona de contacto si no la mas mejana, la del final que es donde más velocidad cogerá y por eso más dolerá. El abrazo en el cuerpo de la esclava es muy morboso y si miras su expresión el punto más alto de dolor es cuando le azota la parte más lejana del látigo.
También hay que tener presente la postura en que la azotamos, si la esclava se halla en una postura en la que piel y músculos se hallen en tensión, (inclinada hacia adelante por ejemplo), la zona estará menos protegida y el azote será siempre más intenso.
Y por ultimo diré que, las zonas de azote, ya que no es sensato el azotar donde nos parezca sin más, habiendo zonas del cuerpo, como la renal o cara, en las cuales jamás hay que azotar. Lo ideal, especialmente al iniciarse, es en las nalgas, pudiendo mas adelante ir accediendo a otras zonas tales como parte alta de la espalda dependiendo de dos factores, el primero observar la reacción a los cambios de zona para conocer sus sensaciones y por otra saber que solo la podremos marcar si realmente es libre de mostrar sus marcas. Para entrenarse el Amo no está de más, al principio, marcar los límites que tapa su ropa utilizada en los momentos íntimos que pueda tener con otras personas si las hay o sus familiares con un rotulador para no salirse del perímetro y que todo quede dentro para más discreción.
Por supuesto, en el caso de los Amos, no tener miedo a aprender, no creamos que con comprar un látigo ya vale, hay que saber cómo dirigirlo, como modificar la intensidad del golpe, evitar que se enreden las trallas, que equipo usar en cada momento, y hasta los mejores materiales en cada tipo de herramienta como la madera usada incluso la longitud y la anchura de la pala.
Jamás el Amo ha de dañar a su esclava, disfrutar de su dolor no significa dejarla desgraciada y que coja miedo a una sesión de azote por el hecho de no saber azotarla bien. Practicar a baja potencia y dirigiendo bien el látigo es algo importantísimo, mas adelante ya iremos de excursión por su cuerpo cuando sepamos seguro que no le hacemos daño sini le damos dolor.
Para mí una cosa es dar sensación
y otra es dañar. Una fuerte sensación de dolor es apreciada por ambas partes
mientras que rasgar la piel no tiene sentido y si por mala suerte eso sucede rápidamente
hemos de parar y desinfectar la herida limpiando bien la zona y hidratando la
piel posteriormente. A mí me gusta regalarle a mi esclava, después de una buena
sesión de azote, una buena y cariñosa friega de crema hidratante. Eso hace que
desaparezca mucho la señal de los azotes al hacer circular bien la sangre y por
otra parte a ella le encantan esas caricias cariñosas en la que le demuestro mi
agradecimiento a su entrega que en mi caso es siempre sin límite de sensación
ya que janna es un regalo de los dioses del BDSM.
Mi regalo el día de mi aniversario fue invitar a mi esclava a merendar, tomar mi cafecito ese beso al llegar y al acabar el encuentro ir un breve momento al lavabo del restaurante, subirle la faldita bajarle la braguita, que me guste lleve puesta para podersela bajar, y darle tres palmadas. Eso si fué una buena celebración. Gracias janna por darme ese placer reservado a los Amos que nos sentimos amados por nuestra esclava.
En tantos años lo he practicado todo con ella, bueno todo no pero mucho sí, y realmente como el azote en su culito precioso no hay nada para mi tan reconfortante, en el blog se puede observar una muy pequeña del abanico de posibilidades que me ofrece como esclava, pero la que a mí más me satisface o por lo menos lo que jamás puede faltar es el azote y si es severo mejor aún.
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| Tenerla bien situada es poderle dar lo que espera y desea de su Amo. |
Al azotar a una esclava en ningún modo se pretende sacarle la piel a tiras, si no proporcionarle un punto de excitación a través del dolor, un punto por otro lado bastante alto y compartido el placer con el que azota.
En una buena sesión de azotes, es conveniente varias cosas, por un lado es buena idea el alternar diversos utensilios, por ejemplo empezar con las clásicas nalgadas, ya no te digo nada si pones en tu falda la esclava desnuda y la azotas con la mano directamente, así a la vez que calentamos la zona, daremos tiempo a que actúen las endorfinas, lo cual nos permitirá alargar aun más la sesión; pudiendo luego pasar a la pala o un gato o látigo de cola, con lo que obtendremos azotes más intensos a la par de que el látigo además nos permite "acariciar" la piel con el resultado de que la excitación de la esclava aumente.
Por otra parte si algo me excita fuertemente es el doblar una buena correa de piel natural por el medio y azotar a mi janna con esa herramienta tan temida y tan apreciada porque su dureza acompaña el perímetro por igual del culo, dándole con ella un abrazo desde el punto de inicio hasta el final sin una variación muy elevada de cambio de dolor de una parte a la otra del latigazo, además se consigue un estruendo que aun fortalece la sensación de dolor mas allá de la realidad física y sobretodo psicológicamente cuando ve que te quitas el cinturón o le pides que te lo quite ya ve claro que toca tocar el cielo de la sensación dolorosa de su entrega y la placentera de la recepción de su esfuerzo por no moverse mientras dure la sesión… tened en cuenta que a mí no me gusta atarla porque me da mucho morbo que sea ella quien se sitúe tal como sabe le gusta a su Amo que se posicione según lo que vaya a darle. En el caso del cinturón dejo que se coja al león al que ya he hecho referencia en otras ocasiones. Lo coge, lo acaricia, le consuela sentirse más entregada que estando inmovilizada y además es más fácil azotarla sin riesgos que provocaría al mover su cuerpo.
También es buena idea el alternar los azotes con caricias, tanto para relajar la piel, como para subir más la temperatura de la esclava. Por otro lado el parar de vez en cuando nos permite un mayor control de la sesión, percatarnos de que todo está dentro de los límites de la esclava va manteniendo un ritmo constantemente hacia arriba.
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| A veces es necesario la dureza en la entrega para que ella lo pueda observar posteriormente. |
Otro detalle a tener presente en los azotes, es que dependiendo del equipo usado, así será de intenso el golpe, cuanto más ancho mayor es la superficie de contacto, mas repartido estará el golpe y dolerá menos, por ello la recomendación de empezar con la mano o una pala y poco a poco ir pasando a un aumento gradual del dolor. La verita de madera dará ese punto de adorno en la marca que tanto adora ver después una esclava que no tenga que dar explicaciones a nadie de sus marcas que no sean a su Amo.
Si usamos un látigo, además tendremos que tener cuidado en dirigirlo correctamente, para lo cual lo más sencillo es recoger las trallas con la mano libre, al recoger el látigo tras el golpe. Ello además nos permitirá alternar los golpes de las trallas en plano, como solo de punta etc… Hemos de tener en cuenta que a más longitud del látigo mas fuerza de contacto tendrá en la punta por lo que hemos de tener presente no el dolor de la primera zona de contacto si no la mas mejana, la del final que es donde más velocidad cogerá y por eso más dolerá. El abrazo en el cuerpo de la esclava es muy morboso y si miras su expresión el punto más alto de dolor es cuando le azota la parte más lejana del látigo.
También hay que tener presente la postura en que la azotamos, si la esclava se halla en una postura en la que piel y músculos se hallen en tensión, (inclinada hacia adelante por ejemplo), la zona estará menos protegida y el azote será siempre más intenso.
Y por ultimo diré que, las zonas de azote, ya que no es sensato el azotar donde nos parezca sin más, habiendo zonas del cuerpo, como la renal o cara, en las cuales jamás hay que azotar. Lo ideal, especialmente al iniciarse, es en las nalgas, pudiendo mas adelante ir accediendo a otras zonas tales como parte alta de la espalda dependiendo de dos factores, el primero observar la reacción a los cambios de zona para conocer sus sensaciones y por otra saber que solo la podremos marcar si realmente es libre de mostrar sus marcas. Para entrenarse el Amo no está de más, al principio, marcar los límites que tapa su ropa utilizada en los momentos íntimos que pueda tener con otras personas si las hay o sus familiares con un rotulador para no salirse del perímetro y que todo quede dentro para más discreción.
Por supuesto, en el caso de los Amos, no tener miedo a aprender, no creamos que con comprar un látigo ya vale, hay que saber cómo dirigirlo, como modificar la intensidad del golpe, evitar que se enreden las trallas, que equipo usar en cada momento, y hasta los mejores materiales en cada tipo de herramienta como la madera usada incluso la longitud y la anchura de la pala.
Jamás el Amo ha de dañar a su esclava, disfrutar de su dolor no significa dejarla desgraciada y que coja miedo a una sesión de azote por el hecho de no saber azotarla bien. Practicar a baja potencia y dirigiendo bien el látigo es algo importantísimo, mas adelante ya iremos de excursión por su cuerpo cuando sepamos seguro que no le hacemos daño sini le damos dolor.
| Una preciosa visión de lo tuyo. |
Mi regalo el día de mi aniversario fue invitar a mi esclava a merendar, tomar mi cafecito ese beso al llegar y al acabar el encuentro ir un breve momento al lavabo del restaurante, subirle la faldita bajarle la braguita, que me guste lleve puesta para podersela bajar, y darle tres palmadas. Eso si fué una buena celebración. Gracias janna por darme ese placer reservado a los Amos que nos sentimos amados por nuestra esclava.
domingo, 21 de julio de 2013
Para azotar con pureza, la posición de la sumisa es primordial.
| El Amo decide mientras ella siente. |
El dominante suele buscar en el
posicionamiento exacto de la sumisa entre otras cosas:
Comodidad: El Amo debe estar
cómodo, tener bastante lugar para moverse libremente y poder poner con el que
va a azotar en un ángulo que le permita moverlo sin esfuerzo y sin cansarse,
además de pudiendo dirigirlo de forma apropiada sin desviar el golpe por algo
que entorpezca la libertad de movimiento limpio del azote.
| La comodidad del Amo es esencial. |
Fuerza: El que golpea debe poder
golpear con toda la fuerza necesaria para lograr el efecto buscado y no
quedarse sin fuerza por falta de espacio o mala situación etc...
Acceso total: El área a golpear debe estar totalmente expuesta y a la vista del Amo, y en el ángulo más apropiado para pegar con seguridad y severidad o al contrario suavemente pero siempre a su criterio, nunca al que pueda proporcionar una casualidad como pueda ser que la sumisa se cierre o mueva.
Acceso total: El área a golpear debe estar totalmente expuesta y a la vista del Amo, y en el ángulo más apropiado para pegar con seguridad y severidad o al contrario suavemente pero siempre a su criterio, nunca al que pueda proporcionar una casualidad como pueda ser que la sumisa se cierre o mueva.
Seguridad: la sumisa debe estar
puesta en una posición que facilite golpear en las áreas seguras y donde el Amo
desee golpear, mejor que la propia posición dificulte golpear donde se podría
hacer daño involuntariamente. (Siempre diferencio entre el daño y el dolor, me
gusta darle dolor no quiero jamás dañarla y eso es una regla para mi
imprescindible para que se pueda entregar con la soltura y la tranquilidad que
necesito tener para gozar del placer de su dolor, por severo que sea.)
El siguiente punto de vista el
que deseamos para la sumisa y están claras varias opciones que hagan del acto
un lujo, entre ellas podemos tener en
cuenta como ejemplo las siguientes:
Comodidad: realmente esto depende
del propósito de las nalgadas, y en el capricho del que castiga. Si se procura
dar unas nalgadas sensuales, es preciso que la sumisa esté cómoda, para que
pueda concentrarse en las sensaciones de la paliza. Si es una azotaina de
castigo, el dominante decide si le desea dar esa comodidad en más o menos
cantidad dependiendo del resultado final o incluso el momentáneo.
Anticipación: el hecho de que se le ordene
ponerse en una posición determinada prepara a la castigada para la paliza. En
la anticipación el miedo puede ser tan importante como el propio dolor. El
corregir la posición siempre da a la sumisa un toque de morbo puesto que sabrá
como el Amo desea verla mientras la castiga.
Sensaciones aumentadas: si la
parte a ser castigada está en la posición correcta, el que pega será capaz de
proporcionar todas las sensaciones que se requieran, sean de placer o de dolor
puesto que no se pierde en los alrededores sino que va directamente a conseguir
o la sensación exacta que le desea dar.
| Que ella vea la ramita le da ese toque de miedo tan exquisito. |
Humillación: ser posicionada para
unas nalgadas, ser obligada a ofrecer el cuerpo para el castigo es humillante, se
siente tratada como una niña pequeña, y es excitante según mi forma de verlo.
Exposición: En la posición
correcta, un sumiso está totalmente expuesto mostrando las nalgas y los
genitales. A la sumisa se la debe obligar a facilitar siempre una buena
exposición ya que así le será más difícil proteger su sexo apretándose ya que la
vulva no es tan aparente como en el caso del sumiso que tiene sus genitales más
externos. Esto hace la cosa más humillante.
Atención: con las nalgas bien expuestas y dirigidas hacia el dominante, toda la atención se vuelve hacia la parte expuesta. La sumisa se siente “todo nalgas”. Eso intensifica las sensaciones ya que además debemos proporcionarle el ritmo adecuado para que pueda vivir la experiencia con toda la riqueza exigible. El ritmo, la frecuencia debe ser la que el Amo crea oportuna, las prisas nunca son oportunas. La sumisa debe tener tiempo de poder notar además de su dolor el placer en el Amo, mediante esos espacios en los que incluso podrá oír la respiración los comentarios, el silencio o lo que el Amo desee darle entre cada azote o nalgada.
Atención: con las nalgas bien expuestas y dirigidas hacia el dominante, toda la atención se vuelve hacia la parte expuesta. La sumisa se siente “todo nalgas”. Eso intensifica las sensaciones ya que además debemos proporcionarle el ritmo adecuado para que pueda vivir la experiencia con toda la riqueza exigible. El ritmo, la frecuencia debe ser la que el Amo crea oportuna, las prisas nunca son oportunas. La sumisa debe tener tiempo de poder notar además de su dolor el placer en el Amo, mediante esos espacios en los que incluso podrá oír la respiración los comentarios, el silencio o lo que el Amo desee darle entre cada azote o nalgada.
Sumisión: La sumisa ha de ser
obligada a ponerse en una posición muy vulnerable y humillante, sometiéndose
totalmente a la voluntad del que le va a castigar. Está indefensa y no puede
evitar el castigo. En el caso de ser castigada por cesión siempre me gusta que
me vea sentado tranquilo mientras ella solo puede darme su orgullo de sumisión.
Presentación visual: Si la sumisa
está en la posición correcta, la situación debe ser excitante no solo para su
Amo sino que lo será para otra sumisa que tengamos esperando o incluso si le
ofrecemos la bonita visión a otro Amo a modo de agradecimiento o regalo, aún
para quien no está en BDSM, porque el castigado está ofreciendo sus partes más
íntimas a la vista de los presentes en la sesión que el Amo le estará dando.
| La varita despues de las nalgadas ha dado la propina para placer extra del Amo que la tiene a mano.. |
Cada Amo tiene su forma de ver su
BDSM, yo tengo la mía muy genuinamente mía y aquí solo expongo unos ejemplos
que tengo en cuenta a la hora de disfrutar de mi esclava y en ocasiones, aunque
pocas, de disfrutar viendo las caras de otras sumisas y sumisos al aplicar estas
reglas de forma natural. En estos casos en los que hay terceros se ha de
procurar que consigan disfrutar de la sesión y siempre darles la oportunidad de
hacerles partícipes, jamás estatuas inmóviles sin derecho a sentir. Esto es un
regalo que hago cuando tengo la oportunidad a mi esclava janna que así se sabe
importante en su rol, aunque a veces ha habido algún problemilla, la verdad es
que he de agradecer su buena voluntad.
viernes, 19 de julio de 2013
La entrega de la sumisión, un camino sin meta.
Para algunos Amos, la entrega de
la sumisión termina una vez alcanzadas unas cotas de dominación tanto física
como mental y psíquica. Sea por que es lo que previamente pactaron el dominante
y su sumisa o por falta de experiencia como por dar como finalizada la
educación en los niveles del ser sumiso; dedicándose a partir de ese momento a
disfrutar de lo alcanzado por ambos. Evidentemente cada caso en diferente nivel
y en diferente estilo.
![]() |
| Depilarse puede demostrar... |
Para otros sin embargo (entre los
que me encuentro yo) tanto la entrega de la sumisión como la educación y doma de
la sumisa no tiene fin, ya que para nosotros la dominación y el sadomasoquismo
es una escalera de peldaños infinitos, donde cada vez se sube un escalón más, y
otro más, así de manera continuada y sin prisas pero con paso firme hacia
arriba. Pienso que la entrega de la sumisión solo tiene dos límites tanto
físicos como mentales y que son la razón por una parte y la salud por otra.
Por supuesto que esta subida sin
fin es difícil y larga, en la que el dominante debe llevar de la mano a su sumisa,
sumisas o seres sumisos en general ya que no tiene nada que ver ni con el sexo
del ser sumiso como tampoco la cantidad de seres sumisos en este crecimiento
interminable, disfrutando de lo conseguido y logrando cada vez más cotas de
perfección en la educación para servir a su dominante y en el placer de ambos
por lo logrado hasta ese momento. Al mismo tiempo hay que tener mucho cuidado,
para que la relación vaya creciendo y la simbiosis entre ambos llegue a las más
altas cotas de unión, sin caer en lo que suele ocurrir cuando la relación es
duradera, y es que el ser sumiso comienza a amar a su Dominante, y en algunos casos
a este le sucede lo mismo y la cosa empieza a decaer por el miedo a perder el
amor el uno del otro.
![]() |
| que la sumisa tiene un par de ovarios... |
No soy yo quien está en contra de
que en esa relación acabe habiendo amor, pero según mi punto de vista, éste puede
hacer que la relación cambie y los roles no estén ya lo definidos que el
sadomasoquismo exige si en Amo no es suficientemente exigente de si mismo en el
trato a su pareja de rol.
Creo que en esa situación el
Dominante no tiene la fuerza de domar a su ser sumiso si lo ama de la forma
natural sin la fuerza de su parte sádica por delante de ese amor. La sumisa
deberá tener el Amo siempre con el amor por delante de todo para que la entrega
de la sumisa sea placentera en el aspecto de saberse dar por el placer de
darse.
![]() |
| demostrando que tiene el deseo inconmesurable... |
Si no tenemos en cuenta que el
amor puede ralentizar, incluso parar esa ascensión sin final, la educación de
la sumisa nunca será la adecuada ni su rol como Dominante adquirirá la fuerza
requerida en éste tipo de relación, sino más bien al contrario, habrá un
retroceso o estancamiento fatal en la educación iniciada y continuada que hará
saltar por los aires la ilusión por la continuidad.
El Amo es el dominante y la
sumisa la entregada al Amo. El uno deberá buscar las miles de formas en las que
la sumisa podrá darle el placer de enorgullecerle como dominante sádico porque
ella es feliz siendo la sumisa de su sádico Amo.
Nunca jamás la sumisa al amar y
sentirse amada por su amo puede pasar de
una entrega sin condiciones a sentir que su amor está por encima de la misma.
Así mismo la sumisa deberá ser reprendida siempre por su dueño, para entregarse como ser sumiso a una entrega en la
que el amor no termine primando sobre el BDSM .
![]() |
| de regalar su dolor voluntario al Amo que ama. |
Con todo esto, esa relación que
comenzó siendo de AMO/sumisa, pasa a convertirse en una relación cada vez mas
de pareja normal en la que el BDSM va teniendo cada vez menos fuerza, y termina
siendo solo un aliciente más en el sexo entre una pareja convencional si no
mantenemos el amor como ampliación de la sumisión y no al contrario.
Naturalmente que hay y habrá
parejas en las que ocurra de distinta manera. Lo importante es que los dos
estén de acuerdo en su relación, más allá de cómo terminen sintiendo y actuando,
pero en mi caso el amor me ayuda a afianzar la confianza de mi sumisa en mi y
eso hace que le sea más fácil darse a mis caprichos de Amo severo o amoroso
dependiendo del equilibrio que yo crea conveniente darle según su estado y el
momento.
![]() |
| Al acabar, 50 azotes en la vulva, dan este color tan deseado por el Amo... |
Está claro que todas las opciones
son correctas y respetables, y que cada cual vive el BDSM como desea y con
quien desea.
Para muchos el Sadomasoquismo y
la Dominación forman parte de su estilo de vida; más o menos secreta, para
otros solo es una manera de evasión en sus vidas y lo viven de manera
esporádica, para otros solo es un juego
de roles, en los que el BDSM solo es un aliciente más para el sexo.
En realidad es que todas las
opciones se diferencian solo en una cosa y que lo que para unos la meta es un
fin, para otros solo es un punto más de partida en esa búsqueda de elevación mutua,
continuando ambos hacia arriba porque les quedan infinitos peldaños para seguir
subiendo esa escalera sin fin que es el sadomasoquismo.
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