La seguridad en uno mismo es una
vivencia o sentimiento que viene desde el propio interior. Nos ayuda a sentirnos
bien y a tener confianza en los propios potenciales internos y en las
posibilidades de una acción adecuada. Nace del sentimiento interno de Unidad,
de una equilibrada autovaloración y del entendimiento de que todo ser humano es
rico en posibilidades, aunque muchas veces pueda errar y fracasar aprendiendo así de los errores y fracasos, rectificando
por un lado y sobreponiéndose por otro. La seguridad es también humildad y
aceptación de uno mismo, con sus capacidades y limitaciones como ser humano y
por consiguiente como Amo.
La vanidad, el despotismo, la soberbia,
el temperamento adusto y la arrogancia son signos claros de personas inseguras
que tienen que parapetarse en estas actitudes para defender su débil
personalidad. La persona que realmente es y se siente segura suele ser cordial,
abierta, afectiva, distendida; no requiere de autodefensas narcisistas ni
atrincheramientos psíquicos de ningún orden. Cuando hay seguridad en uno mismo
hay mayor disponibilidad para reponerse ante las adversidades y menos
posibilidades de pesadumbre o abatimiento ante contrariedades o vicisitudes,
porque uno dispone la fuerza y la luz en su interior. La seguridad en uno mismo
es confianza en esa fuerza interior.
Un Amo seguro de sí mismo entiende muy
bien las dificultades que le pueda presentar su sumisa y así poderle dar la
fuerza para continuar sin hacerla sentir inferior en ningún momento potenciando
su entrega sincera. Un Amo seguro de sí mismo evita tener contradicciones y eso hace posible tener una buena sumisa en lugar de una mujer engañada.