viernes, 27 de diciembre de 2013

El dolor severo es él mismo, la medicina.

La sumisa si bien sabe degustar bien del placer,  está más organizada para el dolor y ese punto de equilibrio se debe tener en cuenta para regalarle con más frecuencia y severidad ese dolor y jamás temer educarla bien para llegar a él, sin dañarla nunca.
La sumisa a quien el dolor no educó, siempre será una niña, una chica estupenda, una hembra fantástica, una mujer fenomenal, lo podrá ser todo, pero nunca se podrá considerar sumisa de su Amo si no ha visto dentro de sí misma el dolor que le une a su Amo. Seguir con El, porque ha sabido llegar al punto en el que el dolor  la equilibra es la prueba de que todo está bajo control por parte de ambos.
Su entrega me hace Amo.
Para janna, es un alivio llorar,  las penas se desahogan y son arrastradas por las lágrimas, dejándole una faz limpia, clara, unos preciosos ojos azules transparentes en los que ves su fondo y un aliento caliente que al respirarlo hace reafirmarme en el orgullo que siento por ella.
No se ha llegado al clímax del dolor cuando se tiene aún fuerza para quejarse, cuando se para todo es cuando la unión se hace efectiva. Al romper el lloro empieza su fuerza en sobresalir, cuando queda muda para respirar es cuando realmente la transformación ya es realidad.
En todo ello la educación,  la poca prisa, la paciencia, la generosidad, la comunicación en todas sus facetas, las miradas,  el  respeto  infinito, la valentía, la  instrucción del  propio Amo, la creatividad  y saberse rico de amor es  entre otras  cosas lo  que  un Amo debe ofrecer a su esclava  para  situarla  en esa  nube  de felicidad del  BDSM y ella necesite,  más que desee,  continuar  siempre de la mano de su Amo, a su lado, ni delante ni detrás.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Electro estimulación sexual.

Estamos hablando de una práctica terapéutica que en nuestro caso lo  convertimos en una sesión FETISH.
Tanto en las mujeres como en los hombres las zonas están repartidas en múltiples lugares de su anatomía, si bien en ambos coincide la parte que diría por mi experiencia es la más sensual en la electro estimulación es la zona de los pezones. Con anterioridad se la debe preparar psicológicamente para que lo que en un inicio se pueda mostrar como dolor lo sepa llevar hacia una sensación de profundo y continuado placer con el uso correcto de los electrodos adecuados y la frecuencia y fuerza necesaria en cada momento.
Fuerte sujeción a la piel de los
electrodos.
Actualmente los aparatos de electro estimulación homologados y con programación propia y estudiada si bien no especifica nada más que la erradicación del dolor muscular y la activación muscular para potenciar la fuerza, estudiándolo bien se puede llegar a entender la forma de usarlo para estimular cualquier parte del cuerpo. Para llegar al placer es necesario antes saber preparar y educar a la sumisa como ha sido en nuestro caso a janna para saber extraer de esta terapia el deseo de la sensación positiva de la estimulación electica.
De forma progresiva os iré manteniendo al día de la experiencia si bien y hasta el momento después de tres sesiones de educación para perder el miedo y poder confiar en lo que su Amo le va a hacer, janna ya consiguió y en su primer intento directo, conseguir un fantástico orgasmo sin fin hasta que no quedaba nada por salir de dentro de su profundidad sensual y sexual. La zona donde se situaron los electrodos fue el negativo (aunque eso en las máquinas actuales carece de importancia) por encima de la zona del clítoris y el otro electrodo, el positivo que es de color rojo en la zona vaginal casi penetrándola en su parte más externa de la vagina para que los estímulos viajasen en dirección de la parte alta a la baja del clítoris y le proporcionaran la excitación primero y luego el orgasmo cuando consiguió acostumbrarse a dichas sensaciones y se centró bien en la consecución del orgasmo. Todo ello sin tocar en ningún momento nada de su anatomía que le diese otro tipo de estimulación que la del aparato controlado por mí en cuanto a sus estímulos, solamente y para no centralizar toda su estimulación en un solo punto le puse dos electrodos a muy baja potencia en el esfínter anal que acompañaban a una excitación más completa para no limitarse a sentir solo en la zona clitoriana.

Aparato utilizado en la
sesión
El programa usado para ésta acción en mi particular caso fue el anti-dolor en su apartado tens modulado con una fuerza fluctuando entre 12 y 20 dependiendo de su estado de excitación en ese momento puntual de la sesión.
Más adelante os iré informando de los adelantos en este apartado de la electro estimulación si bien queréis algún tipo de aclaración os podre dar a nivel personal atreves de mi email y siempre según mi propia experiencia personal.
Lo que puedo asegurar es que es para el Amo un orgullo conseguir estas metas con su preciosa sumisa y seguir subiendo el nivel de actuación a unos parámetros físicos altos de sensibilidad y seguir estudiando es todo un reto que me impuse el primer día y cada momento que pasa es una necesidad que va en aumento.
El BDSM tiene esto para quien quiere entrar fuerte en él, mucho de todo y eso te acerca y enamora de tu esclava.
Gracias janna por darme tan bonitos momentos de BDSM y compartir conmigo honestamente todas las experiencias, pensamientos, ideas, miedos, alegrías, confianza y todo sin poner nunca ningún límite que censure mi imaginación.

domingo, 15 de diciembre de 2013

La esclava siempre limpia por fuera y por dentro.

Cada Amo desea tener la sumisa a su entera disposición en todo momento a ser posible. El morbo es libre y cada Amo tiene el suyo muy particular, en mi caso quiero a mi esclava siempre limpia, limpia por fuera que es lo más normal y limpia por dentro que es lo más mejor del mundo mundial dentro de la sumisión, por lo menos para mi gusto.
Nada que decir para que sepa cómo se ha de duchar, peinar, rasurar o depilar en su caso, si puede o no usar desodorantes, perfumes o por el contrario oler solo a ella. Las uñas de las manos, las de los pies, si pintadas o no las unas o-y las otras, maquillada o no y todo ello con esmero y dedicación a ella misma para poder dar cuanto le pida en cada momento.
Una vez esté limpia se puede comer todo
lo que traiga de postre en sus adentros.
Otra cosa es si hablamos de su adentro que también se ha de tener en cuenta el placer morboso de su Amo por tal como la quiere tener. En mi caso por defecto al acudir a una cita, que pueda acabar o no en sesión, ha de venir siempre impoluta por todas partes, rincones y recovecos sea cual sea el día la hora o el instante de encuentro.
En el caso de la vagina es obvio que una buena irrigación es lo suyo usando los jabones neutros más adecuados a su piel y a su gusto para sentirse mejor en todo momento, aparte naturalmente también le pedí que que rasurase todo su vello púbico para acceder con toda facilidad a las prácticas habituales o a las fantasías, en caso contrario se lo diría, pero por defecto estar bien rasurada es lo suyo.

Sacando lo que trae.
Cuando se trata de limpiarse su ano y por dentro sus intestinos, ha de saberse irrigar de la forma más práctica y efectiva posible. Se puede efectuar o mediante enemas desde el primero hasta el definitivo cuando sale el agua perfectamente transparente  o bien si tiene una ducha en el que pueda separar el cabezal de su tubo, podrá aprovechar, poniendo poca fuerza de salida en el tubo, para haciendo presión justo en el ano con dicho tubo notar como va entrando el agua tibia en sus adentros hasta que como en el caso anterior salga el agua totalmente transparente. Esto lo repetirá tantas veces como sea necesario hasta que no se pueda observar ningún tipo de materia orgánica al sacar el enema de limpieza.
Unas apetecibles cerezas
 para media sesión.
El orgullo de un Amo está entre otras cosas en la presencia de su sumisa y lo que está muy claro es que todo lo que se vea y se sepa bonito y limpio es precioso para usarlo o presentarlo a quien pretendas regalar una sesión con tu chica 10. Es totalmente imprescindible que si se usan juguetes éstos empiecen limpios  la sesión, sigan durante toda ella limpios y acaben perfectamente limpios porque eso quiere decir que estás usando material de primera calidad como sumisa perfecta. Aquí abrimos una serie de posibilidades muy morbosas como por ejemplo tomar un café calentito después de un enema de café corto o tomarte alguna bebida almacenada y trasladada en sus adentros, como puede ser desde unas cerezas, unas uvas, un plátano, unas mandarinas peladas ya, unas aceitunas o una leche calentita,  un café con leche incluso un carajillo y mil cosas más que no mencionare, hasta el momento de ser paladeadas y disfrutadas tanto ellas como su momento morboso. Es indiferente que sea liquido o sólido, todo entra bien se guarda bien y sale bien.
Si por defecto de la limpieza saliera sucio sería ella quien lo degustaría como lógico castigo a su falta de higiene interior.
Una vez se acostumbra se lo toma como algo habitual y es cuando le puedes regalar una sesión en cualquier momento porque siempre está a punto para ser usada por su Amo.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Hacerse un enema con la goma de la ducha.

Duchándose.
Cuando se entra en la ducha se le quita la alcachofa a la ducha y abriendo el agua en temperatura tibia se aproxima la goma al agujero del recto y se va dejando entrar despacio el agua por el ano hasta que cuesta retenerla dentro, a medida que se va teniendo experiencia va siendo fácil sujetar más cantidad de agua dentro y así subir el nivel de efectividad.
Con la presión del agua y solo tapando con la boca del tubo el ano, va entrando el agua con más facilidad que penetrando con la goma dentro porque es mas relajante el tacto del agua en el esfínter que el de la goma.
Para aplicarlo con comodidad.
Una vez ya llena de agua, se procede a duchar con normalidad dejando el agua dentro durante 5 o 10 minutos. Después de lavarse el resto del cuerpo se puede adoptar la posición fetal y se descarga todo el liquido introducido pudiéndolo hacer de forma suave, violenta o a medida que vaya bajando dependiendo de la cantidad aceptada,  luego se debe proceder  a un segundo rellenado de agua anal y se vuelve a descargar. Es importante  observar  el color del agua al salir  y si sigue sucia continuar hasta que salga bien limpia, normalmente suelen ser necesarios entre 3 o 4 limpiezas para estar correctamente limpia por dentro.
Esta es una forma de autolimpieza muy sensual y efectiva cuando es necesario que la sumisa acuda a la sesión para poderse entregar con esa tranquilidad que da saberse bien, también se le puede sugerir que llegue al climax sexual en la descarga como premio a su buena praxis.


lunes, 9 de diciembre de 2013

El calor de la cera que arde.

A veces dá calor, a veces hace sudar, a veces duele, a veces pone la piel de gallina, a veces es más el miedo que el dolor pero por tal como se ponga uno consigue que siempre guste si se sabe dar al mismo tiempo el calor de la cera que arde que el calor del morbo exquisito al ver el miedo en sus preciosos ojos azules abiertos o ver sus mini manos apretadas mientras ciego a mi janna con un pañuelo para desprotegerla y darle ese punto especial del morbo oscuro.
El suave olor de la velita se entrelaza con el deseo de mi sumisa y eso va creando una atmósfera perfumada que al respirarla pone todos los sentidos de punta y los sentimientos de entrega tan altos como los del Amo para recibirlos.
Cada día se hace más habitual usar este calor como entrada a posteriores experiencias  más sofisticadas como son las sensibles de la electro estimulación.
No suelo encerar muy a menudo ya que el olor que desprende es muy delatador de la sesión si se tiene el olfato fino y a veces no es recomendable que se note tanto perfume en un lugar.
Es profundamente sensual cegarla, como antes comenté, y provocar en mi pequeña sumisa la excitación que le producirá el desconocer el momento exacto en que la gota de cera llegue a su piel, y la consecuente sensación de quemazón. Con otras herramientas puede suponer y adivinar dónde se va a notar su efecto, un látigo sabes más o menos por donde vendrá, una fusta lo mismo, la palmada ya no te digo nada pero la vela corre muy rápida de una parte a otra sin avisar y eso la hace ser muy sensorial porque siempre la puede sorprender y eso es especialmente mi deseo.
La temperatura sube la
 entrega

Si no la ato y la dejo libre, mi bonita janna me divierte porque me regala una danza sensual muy excitante encima de la cama o la mesa y poderla ver es algo que siempre me provoca una sonrisa de felicidad que me anima a intentar despistarla unas veces insistiendo en esa zona y otras alejándome tanto que la primera gota no la puede ni ubicar hasta que insisto en una segunda... los gemidos me van ayudando a seguir un ritmo y un calor determinado para no quedar corto y que se no desespere por la lentitud ni ser desagradable por ser demasiado duro o rápido y saturarla con sensaciones demasiado apretadas.
Varío no sólo el ritmo sino también la intensidad, según la zona de su cuerpo la vela sube más alta para no dañarla según en donde me permito bajarla bastante para que sea un esfuerzo aguantar tanto calor junto, siempre teniendo en cuenta que "jugar con fuego", es algo que si el Amo no está con todos tus sentidos por la labor puede ser realmente muy peligroso y por supuesto desagradable.
Antes de la sesión, lo primero a tener en cuenta es la elección de la vela, o velas, conviene que ésta reúna varias condiciones, por una lado ha de tener un punto de fusión bajo, es decir que se derrita a baja temperatura para impresionar con su calor en lugar de quemar la piel de forma irresponsable, también debería estar libre de perfumes  y también deberíamos evitar determinados tintes químicos que hacen que la temperatura de fusión sea mayor y con ello provocar que la cera salga más caliente de la vela y quizás también dure más el tiempo en desaparecer su calor.
Recorrer toda la geografía de la piel es muy sensual si el Amo da el máximo calor sin dañar a su princesa. La piel va dando todas esas sensaciones y en cada rincón hay una recompensa distinta, la piel morena más protectora y valiente, la más blanca es  sensible y delicada, la de los pechos según si vas por la superior (escote) o la inferior más dulcemente desprotegida, los pezones se ponen receptores y locos por el encuentro duro con su sensación, las primeras gotas desde lejos mientras que a medida que se van llenando de cera la puedes dejar caer desde más cerca sin miedo a quemarlos.
La cera en la vulva es especialmente excitante para ambos, aunque para conseguirlo siempre antes de pasar por esa zona ha de estar muy húmeda y aun y así siempre la unto y lubrico con algo que deje pasar el calor pero que lo mate rápido para no dañarla nunca, abrir y cerrar sus labios es un recital cruel de ese placer tan excitante que cuando te entrega tu sumisa mueres por ello. Quemar fuera, quemar dentro, aunque menos porque subo más arriba ese tormento, es cuando la educación de ambos lo permite uno de los placeres más exquisitos que hemos experimentado. Saber buscar el placer de cualquier situación dura de dolor es quizás el reto al que un Amo se encuentra con mayor orgullo de su sumisa y de él como Amo.
La guinda final es el apagado de la velita que siempre es sujetándola con dos dedos y yendo de arriba a abajo tocando con la punta encendida un instante la piel sexual y húmeda de la sumisa, especialmente la más íntima que es el punto final de su esfuerzo por serme útil y para seguir siendo tan generosa y hacerme tan y tan  feliz a su lado como Amo encantado por la enorme brujería de su entrega.
Con admiración, una vez acabada la ceremonia, un siete colas se encargará de sacar los dibujos que la cera ha hecho en su piel, unos latigazos largos de recorrido pero poco profusos se encargan de dar limpieza y color en toda su anatomía.
Al acabar el festival de sensaciones un masaje con crema la dejará nueva, llena de vida, sensualidad y agradecimiento hacia su Amo... y si su mirada es la adecuada el Amor la cubrirá para que sepa que es la sumisa más deseada del mundo mundial.

domingo, 8 de diciembre de 2013

La sumisa engañosa.

Cuando empiezas en el BDSM eres feliz porque te abres un montón de puertas sensoriales que te hacen sentir vivo desde lo más profundo de tu ser.
Buscas, pruebas con sumisas que se jactan de serlo, sigues buscando, sigues intentando encontrar la persona que tú crees que en algún lugar del mundo existe pero que no la encuentras.
Pasa el tiempo y encuentras grandes habladoras, charlatanas embaucadoras que intentan convencerte que ellas son lo más mejor del mundo de la sumisión y al poco de ofrecerse para todo empiezan a intentar llevar al Amo por su camino de exigencias veladas en forma de “me gusta más”, “prefiero”, “esto no porque no”, “esto un Amo como Dios manda lo hace así de ésta forma”, en fin podría poner mil y una excusa de su falsa sumisión cuando en realidad son unas manipuladoras. Necesitadas de compañía, de amor, de ser escuchadas, incluso de acompañante, de todo menos de un Amo que realmente sea capaz de someterlas a su voluntad. 
Lo real no es imaginario.

He conocido a casi todo tipo de sumisas y las hay que son unas inmejorables sumisas a las que incluso su Amo las hace sus esclavas porque te entregan incluso la llave de sus límites. Otras en cambio hacen de hermanitas de la caridad de estas últimas y hablan del maltrato dentro del BDSM porque en realidad no han vivido ninguna sensación de BDSM. Jugar a BDSM es casi tonto porque en realidad te estás cerrando la posibilidad de aprender y gozar de ésta relación tan peculiar y que tan pocos llegan a sentir como suya, en el BDSM no se debería jugar sino practicarlo con su realidad y sus aplicaciones particulares según las apetencias Amo-sumisa.
El esfuerzo es su orgullo.
A medida que pasa el tiempo vas tomando confianza en ti mismo como Amo y en tu esclava y vas viendo lo que hay por ahí escritos y lo que llaman relatos pretendidamente própios y piensas que se burlan de la realidad contando unas narraciones soñadas en una buena siesta de media hora. Se las suele distinguir por sus jiji jaja jeje que bonito, como me adora, soy la mejor, etc…, siempre ególatramente actuante.
En el primer párrafo de mi blog expongo que pretendo aprender y crecer aprendiendo, han pasado siete años y sigo intentándolo día a día, soy muy afortunado porque he dado con una excelente persona que se siente mía a la que admiro y quiero profundamente. Tiene tal sensibilidad en todo que hasta se preocupa por cosas intranscendentes que además suelen ser falsas referentes a otras sumisas que cortan vuelven cambian y son de mal culo para saberse situar en su rol de una forma seria, formal y honesta con su propio ”Amo”.
En mis inicios dentro del blog y no tanto del BDSM, que hay años de diferencia, ya hice un escrito relacionado con la mentira, la titulé “La mentira en el Ciber”. Allí hacía referencia a la sumisa que suplantaba a otras o a la que tenía varios niks diferentes para poder ayudarse en sus mentiras etc. (aquello afortunadamente se acabó sorprendentemente para algunos, no tanto para otros sabedores de la realidad, cuando los cuatro o cinco personajes desaparecieron de golpe), ahora no es éste caso, se trata de la sumisa que se miente a sí misma y de paso a su Amo y a las sumisas que le rodean o leen sus escritos y se los creen.
Seguiré separando la realidad de la paja y continuaré aprendiendo de lo bueno y de lo no tanto para intentar erradicar de mi vida BDSM que me afecten esa y todas las falsedades escritas que leo a menudo por ahí y que entran en contradicciones en sí mismas si las analizas bien.

lunes, 18 de noviembre de 2013

La sumisa siempre debiera admitir sin reparos que en realidad es masoquista.

"Me gusta ser azotada. Que me aten es excitante". Estas declaraciones hoy ya no impactan tanto como hace algún tiempo pero la realidad a veces dista de las palabras dichas cuando se profundiza en el tema y te das cuenta que aun es más excitante cuando te lo hace una persona que tiene poder encima de ti y decide por ti los niveles de sumisión que vas a tener.
Nos parece natural que el ser humano intente evitar todos aquellos estímulos que le proporcionan malestar, y entre ellos solemos pensar que el dolor es uno de los más importantes, ya que normalmente lo asociamos al sufrimiento. Sin embargo, hay quien habla de masoquismo de ‘baja intensidad': todos conocemos a alguien a quien le encanta la comida tan picante que hace que se le duerma la lengua, todos tenemos algún amigo que corre maratones agotadoras, y muchos nos hemos rascado alguna vez una picadura de mosquito hasta levantarnos la piel o dejarla enrojecida. ¿Por qué?

Esperando...
Las relaciones entre placer y dolor son más complejas de lo que podemos creer. En la comprensión de esta relación extraordinaria una clave puede estar en las sustancias que produce el cerebro cuando sentimos dolor. Se trata de las endorfinas, unos opiáceos naturales de los que se sirve nuestro sistema nervioso para contrarrestar el dolor y el miedo. Otro factor que se ha propuesto es el alivio que se siente tras escapar o superar una situación desagradable, como sucede en las personas que se autolesionan, generalmente para aliviar un sufrimiento psicológico. Pero el caso del masoquismo es diferente, pues el dolor es percibido como placentero en sí mismo, aunque hay quien ha planteado que el verdadero objetivo del masoquismo se relaciona más con el poder y la sumisión que con el propio dolor.
¿De qué depende la interpretación del dolor?
La importancia del contexto ha quedado claramente expuesta y ha demostrado que el cerebro se comporta de forma distinta cuando un mismo dolor de intensidad moderada se compara con un dolor ‘peor' o con uno ‘mejor'. Las sumisas pueden interpretar ese dolor moderado como placentero al compararlo con otro más intenso. A nivel cerebral se observó una menor actividad en la ínsula y el cíngulo anterior, y una mayor activación en el circuito de recompensa que incluye las cortezas pre frontal orbital y ventro-medial.
No ver agudiza siempre la sensación cuando llega.
¿Cómo procesa el dolor el cerebro del masoquista?
En un interesante estudio realizado por la Universidad de Dusseldorf se comparaba, entre otros, a un grupo de personas con conductas masoquistas con un grupo de control que no mostraba este tipo de comportamientos. Para empezar, encontraron que el grupo de tendencia masoquista mostraba un umbral de dolor más elevado y valoraba la estimulación láser que se les aplicaba como significativamente más agradable en comparación con los controles. Y aún más interesante, utilizando la técnica de magneto encefalografía observaron que, tras una primera estimulación táctil indolora, la aplicación del láser ocasionaba una mayor amplitud en la respuesta tardía del área somato sensorial primaria  del cerebro. Los autores plantearon como una explicación tentativa la posibilidad de que las personas con conductas masoquistas sufran una alteración en la modulación del procesamiento de la información somatosensorial. Así, estímulos como el dolor, que en la mayoría de las personas aumentan la activación, serían percibidos como ‘normales' por aquellos con comportamientos masoquistas.
El interés y la aceptación del masoquismo y el sadismo han crecido en la sociedad, que incluso los ha retirado del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales. Pero a nivel científico aún queda mucho por saber sobre estas para filias. La psicología y la neurociencia desean comprender y no juzgar al que disfruta sintiendo dolor. Como se suele decir, "en la variedad está el gusto".
Estudiando bien los diferentes comportamientos en general de las sumisas y sumisos, podemos encontrarnos con sorpresas muy agradables cuando con un sentimiento de cariño desean ofrecerle a su guía o Amo, al que le procesan un agudo amor especial, el dolor en su cuerpo que les produce ese placer en la demostración de su entrega, la cual bien administrada por el Amo llega a ser total sin esos limites que romperían la confianza de la pareja Sado/maso.

El suspiro alegre de mi sumisa pasa por el castigo.

Cuando decides que ya no puedes más con las palabras no queda otra alternativa que pasar al castigo.
Tienes la suerte de tener una sumisa inteligente, una sumisa rápida en su pensamiento, hábil en las segundas lecturas, pero aun con todo y eso te das cuenta que no reacciona como tu deseas que lo haga y es que está reclamando tu atención y la mejor forma de hacerlo es provocando de forma consciente o de manera inconsciente un castigo para poder notar en su cuerpo el trato personal de la única persona que puede aplicarle correctivo, su Amo.
Usar tu correa es dar tu
 personalidad propia.
Hay  Amos que desean el placer del castigo, a mí personalmente me pone más deseoso el placer de su obediencia directa, por lo que castigarla no es gustoso para mi, en todo caso le puedo dar las mismas sensaciones del castigo pero de forma deseable, deseosa y con una sonrisa, pero al parecer hay momentos en los que el Amo veo que debe ser severo con su sumisa castigándola bien para el beneplácito de su ego de sumisa sintiendo en su cuerpo el placer del dolor infringido por el correctivo directo de su Amo. Si se llega a las lágrimas, el éxito está asegurado aun cuando es indispensable que dé muestras de su arrepentimiento en esa misma sesión sin tener la necesidad de guardar ningún rencor por haber sido suficiente para que saque todo cuanto le impida ser feliz en la relación con su amado Amo.
Bienvenida esa nueva sensación del castigo directo como terapia de enamoramiento de la sumisa hacia su Amo por duro que sea darlo.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Esas sumisas de armas tomar.

Llevo años como dominante y cada día es más complicado hacer obedecer a una buena sumisa.
Parece que haya llegado una revolución en la que las sumisas quieran tomar el mando de la relación BDSM con su Amo como si fuera éste un pobrecito marido tocado y hundido.
Desde el inicio de una relación con tu chica, los años van pasando y la confianza va entrando en la pareja del rol, todo va bien hasta que llega el fatídico momento en que tu ya veterana sumisa cree que es portadora del saber de todos tus deseos y empieza a intentar programar tu forma de actuar según su buena lógica de sumisa subida al carro de la razón y la verdad.
Al principio un aviso, pero después de un pequeño espacio de tiempo sigue opinando en lo que ella haría si fuera Ama y intenta inculcar su forma de verlo todo, incluso el trato en su castigo por hablar alto a su Amo. Ya no pasa mucho tiempo que vuelve a las andadas porque el castigo era solo un aviso y naturalmente se lo tomó como un consejo y no una reprimenda seria pero en tono moderado para no ofenderla en su ego.
Sabe que es un placer corregirla.
“Parece mentira pero a mis amigas no les pasa esto porque no se entregan tanto…”, ya está la frasecita en la que es obvio separas su trayectoria de las de otras sumisas, ya que no viene a cuento porque sus Amos también son otros con otras ideas, normas, procedimientos y formas de ver la sumisión que desean les sea entregada por sus sumisas respectivas.
Siempre, afortunadamente, llega su enorme arrepentimiento no coincidente con el castigo recibido por su falta de instinto de sumisión y de entrega hacia las directrices actuales dadas por el Amo.
Llega el gran día en el que ves claro que debes actuar de forma ya decidida, (tu sumisa se está desbocando con sus múltiples opiniones y conductas no deseables) y decides darle ese necesario castigo severo para poder poner un punto y aparte en su conducta.
La atas bien de forma que no pueda también llevar al traste tu castigo y le das su buena ración de azotes, esta vez severos de verdad para que ya no haya dudas de tu mal estar con ella. Las lágrimas parecen sinceras como para cesar ya puesto que ella no las deja escapar.
Todo va bien.
Hasta la siguiente vez, que por cierto no está muy lejos, porque ella esto no lo habría hecho nunca si hubiera sido el Amo.
Vaya temporadita larga y dura, el Amo nunca está acertado. ¿Sera que quizás ya no sea su Amo? Nooooo. Ella te lo dice una y otra vez, solo es un comentario sin más trascendencia y sin mala forma, hecha con toda la delicadeza de una sumisa con aun sus buenas señales en su trasero bonito.
Esa crisis existencial de la sumisa debería poner los pelos de punta al Amo, pero si realmente eres dominante ves en su actuación un brote puntual de desequilibrio fruto de esa confianza que la sobrepasa, es cuestión de no dejar que confunda sus límites con sus obligaciones propias de su apreciado rol de sumisa de su Amo y siempre aclaro de su Amo, del resto de mortales está claro que no.
A todo esto sigo siendo de la opinión que si te ama tu sumisa es más alto el riesgo de la confianza pero también es más alto el nivel de entrega cuando te la da que suele ser siempre que se la pides.

jueves, 24 de octubre de 2013

Buena luz, la que ilumina tus intensos deseos de Amo.

Apagar la luz y utilizar luz de vela es algo muy reconfortante.
La mirada se va hacia el fuego, al igual que en un hogar se va a las brasas o a las llamas, si pones en funcionamiento una vela, por muy bonito fondo que le pongas el soporte, la mirada siempre se pierde entre las ondas del calor de su fuego en movimiento ascendente.
Luz de ambiente selecto.
No la has de cegar, que vea ella también el resplandor de su luz, que note su calor, que desee que la cera le caiga dentro, que cada segundo sienta el pánico de la cercanía de la llama cada vez más cercana a la piel, y el Amo tomando un café en ese hueco entre sus piernas es lo que a uno le pone y le da paz.
Al acabar ese sabroso y dulce café ya se puede sacar de su sitio la vela para pasar a la caricia del calor por todo su cuerpo, desde arriba hasta abajo, desde la lengua a sus pies vas pasando por todos sus sitios secretos para todos excepto para ti que eres su Dueño y Señor, su Amo.
Buscando su calor antes de derramar.
Despacito y sin prisas, acercando y separando la vela del cuerpo para sumar o restar calor en el contacto íntimo de la cera fundida en su piel y en un orden íntimo vas buscando todos los recovecos bajando ordenadamente para que siempre sepa a donde te diriges sin sorpresas para acentuar su sentimiento cronológico en el tiempo y en el espacio de donde será la siguiente gota de líquido derramado suave pero penetrantemente hasta sus profundidades.  
Al acabar y para disfrutar del final y siempre de arriba a abajo para no dañarla con la parte ardiente de la llama, apagar ese fuego en su humedad. Es lo propio para un final adecuado para la sumisa que disfrute de la entrega a su Amo.
Me gusta saborear éstos momentos tan especiales que me proporciona mi preciosa sumisa janna con su voluntad de darme siempre su esfuerzo, su alma.
 




domingo, 13 de octubre de 2013

Deberes i obligaciones de una sumisa.

El rol de sumisa conlleva una serie de obligaciones y responsabilidades que son tan importantes como los derechos de los de los que más adelante hablaré. Así como una sumisa puede elegir a su Amo, según  las causas o condiciones que ella haya visto en dicho Amo, ese  Amo tiene a su vez el derecho de exigir ciertos comportamientos y conductas mínimas para que la relación D/s transcurra en armonía con su forma de ser.
A continuación, como parte del acuerdo  que una sumisa acepta al elegir a su Amo, citaré una pequeña lista de ejemplos de los deberes que una sumisa  debe de tener siempre en cuenta y nunca apartarse de ello por más confianza que tenga a su Amo.
Sensaciones, ese mundo infinito.
Respeto: Siempre y en todo momento ha de respetar a su Amo, en el BDSM  al igual que en cualquier otro tipo de relación entre una pareja,  lo más importante es forjar unas  bases y el principal cimiento es el respeto, del cual parte la confianza, eslabón mas importante entre Amo y sumisa, al igual que  un Amo respeta en todo momento y valora la entrega, dedicación, sometimiento, cumplimiento de cada uno de los caprichos y deseos de su Amo… una sumisa no debe olvidar que ha de respetar a su Amo, el pone mucho en juego, auto control, cuidados, esfuerzo y la responsabilidad que la sumisa en todo momento este cómoda en el juego y disfrute de ello teniendo en cuenta la seguridad de la sumisa y siempre estando presente los límites impuestos si los hay, en el caso de la esclava no los contemplo ya que por defecto la esclava debería solo tener el derecho a serlo para su Amo y los limites serían los lógicos del Amo hacia ella.
Sinceridad: Lo siguiente más importante que ha de tener siempre en cuenta una sumisa es la transparencia ante su  Amo, ha de contarle siempre sus miedos, inquietudes, dudas, al igual que deseos, fantasías, siempre que haya transparencia y sinceridad, facilitará las cosas para que el Amo pueda satisfacer plenamente y con efectividad los juegos al igual que el adiestramiento de la sumisa, de no ser así y por miedo a no complacer a su Amo si una sumisa se calla sus inquietudes o sus miedos o simplemente llega al límite de sus posibilidades y no habla con su Amo , éste puede tomar decisiones equivocadas dentro del juego que puedan terminar en fracaso, daños, lesiones o  terminen con la relación D/s y se convierta en una pesadez.
Humildad: Para llegar a ser  la mejor sumisa, ésta solo ha de basarse en como complace y sirve a su Amo, cuando la sumisa solo se centra en la arrogancia y alimenta su ego pensando que es la mejor, que todo lo hace bien, descuidando las órdenes de su Amo termina en fracaso, el verdadero éxito reside en que todo sea en conjunto, si cualquiera de las partes se cree que todo es gracias a sí mismo se perderá todo entre D/s. Una sumisa solo ha de complacer en todos sus deseos y ordenes a su Amo y éste no decepcionarla estudiándola bien para saberle dar lo que ella espera de El. 
Las ideas claras: Una sumisa ha de estar abierta a nuevas propuestas, dispuesta a escuchar   detalles, expectativas y nuevas motivaciones que su Amo le proponga, negándose o cerrándose a ello pierde la oportunidad de crecer y aprender a disfrutar y conocer nuevas sensaciones, siempre claro está  sin saltar las bases del respeto y la confianza y de los límites si los hubiera. A una sumisa puede no gustarle ciertas prácticas pero nunca cerrar las puertas con un no rotundo sin estudiar, valorar y  compartir entre los dos las posibles novedades, pues la mayoría de las veces se rechazan por miedos, dudas, desconocimiento o simplemente por falta de confianza, entrando las vergüenzas, los pudores y los perjuicios entre otros  que hacen saltar por los aires el futuro de la relación bdsm entre ambos.

Cuando te la llave de su sexo ha decidido
 entregarse plenamente solo a ti.

Equivocación: Fallar , no cumplir con las expectativas, equivocarse, es algo común  que suele pasar aunque hay que tenerlo en cuenta para estudiar y poder solucionar  y encontrar el equilibrio de dicho error, una sumisa ha de reconocer siempre su error y no buscar escusas o culpar  a otros o simplemente escudarse en estados de ánimo,  la falta de interés, descuido, perder la atención o incluso no dominar la técnica, si la sumisa está comprometida jamás se desanimará ni dejará en saco sin fondo el error, sino que aprenderá de él y hará todo lo que esté en su mano por mejorar y mostrar que un error no es un paso atrás sino el comienzo de un largo camino juntos. El Amo usará el castigo si cree que es necesario, pero siempre debe tener muy claro que una vez se ha castigado a la sumisa se borrará absolutamente de la memoria éste error de la sumisa ya que ha pagado por ello lo que ha hecho con dicho correctivo. Jamás el rencor podrá estar en la mente del Amo por una desobediencia, a lo sumo un correctivo.
Escuchar: Una sumisa tiene la obligación de escuchar siempre lo que su Amo tenga que decirle o explicarle, al igual que tiene derecho a preguntar, debatir, informarse y todo lo que desee saber sobre lo que su Amo le plantea, ésta parte va unida a tener las ideas claras,  después de escuchar  y atender lo que su Amo expone,  puede aceptar o dudar e incluso negarse, pero siempre teniendo en cuenta que todo forma parte de su aprendizaje  y del conocimiento que su Amo adquiere sobre ella  en cada momento. El Amo a su vez deberá siempre procurar cambiar las partes que la sumisa no ve claras hasta hacer posible una práctica cercana o mejorada de la idea inicial. Más adelante quizás ya la sumisa pueda sentirse cómoda en la idea inicial y no albergar duda alguna puesto que al entrenarla de forma suave ha visto que puede ofrecerle a su Amo la entrega que El le demanda sin tener ya objeciones al respecto.
 
Facilitar el castigo es desear enmendarse.
Obediencia: Una sumisa debe obedecer siempre a su Amo, si no entrega su voluntad su mente a quien ha elegido como Amo no tendrá sentido una relación D/s,  todo  Amo tiene derecho a ordenar  y la sumisa  la obligación de cumplir sus órdenes, sin olvidar que estas  estén dentro de los límites pactados y que  nunca pongan en riesgo físico ni de otra índole a la sumisa. Una vez que ambos tienen la mútua confianza y que conocen sus deseos, fantasías, motivaciones, una sumisa en todo momento ha de asentir sin dudar todo lo que su Amo le requiere, la plenitud de una sumisa se encuadra en sentir que en todo momento complace los deseos de su Amo y siente en sí el orgullo, admiración, satisfacción y orgullo que su Amo siente al poseer su voluntad.
Esfuerzo: Aunque la sumisión es un sentimiento, una sumisa aprende constantemente a ser  sumisa, siempre de la mano de su Amo, dispuesta a mejorar cada día,  esforzándose por complacer  en todo y de distintas maneras y sin dudas a su Amo. Una sumisa que desea servir  plenamente a su amo ha de mantener siempre viva la motivación, la ilusión y todo lo que despierte  crecer dentro de su adiestramiento y ayudar a su Amo en mejorar en las técnicas utilizadas dándole las facilidades de trato para poder conseguir que el Amo pueda hacer la sesión  tan genuina como pueda ser posible para disfrute de ambos y apartar la monotonía que siempre planea en los casos en los que hay rechazos en las novedades.
 Conocimiento: Si una sumisa desea que su  Amo cumpla con su rol en todo momento con corrección, ha de conocer a su Amo, sus gustos, deseos, necesidades para poder cumplir con éxito cada una de sus  peticiones, no hay que olvidar que para que pueda existir  una relación D/s tanto sumisa como Amo han de  trabajar en conocerse, en compartir todos sus deseos. Es importante que una sumisa sepa y reconozca cada movimiento cada gesto  tanto de satisfacción como de decepción para colaborar y facilitar al Amo su guía y educación sincera. Evidentemente el Amo por su parte también debe esforzarse en reconocer la realidad de su sumisa y ver a través de su mirada, de su forma de llevar la sesión etc. cualquier reacción negativa de la sumisa para replantearse rápidamente si está actuando como un Amo ha de hacerlo en todo momento, con extremo cuidado para la integridad física de la sumisa y rectificando cuando vea algo que se le pueda escapar de las manos y dañarla.
El en caso del Amo al que le guste la innovación ha de estudiar siempre los pros y contras de cada actuación ante su sumisa sabiendo valorar su capacidad y si fuera necesario preguntando sin reparos a otros amos hasta tener la seguridad absoluta de saber lo que va ha hacer. Desde un azote hasta cualquier otra actuación debe estudiarla y entrenarla para evitar dañar a su preciosa sumisa a la que le debe el respeto absoluto de velar en todo momento por su seguridad y trabajar para que las sesiones sean al agrado de ambos.

viernes, 4 de octubre de 2013

¿Cómo seducir una mujer leo cuando la quieres sumisa tuya?

La mujer Leo es fácil de detectar. Ella es una luz perceptible a cualquier sentido humano. A las mujeres de leo les gusta sentirse deseadas y también realizar una gran entrada, sintiendo las miradas que revolotean a su alrededor.
Su sabor es excelente. Al igual que las mujeres chic francés, una leona es raro que tenga un conjunto barato si se lo puede permitir,  ya que son muy finas y bien chics.
Ella tiene una profunda y permanente necesidad de respeto de los demás y trabaja duro para ser observada y recordada. Ella es naturalmente extravagante, y no intente decirle que gasta demasiado en la ropa (o en cualquiera de sus hijos, que le gusta mimar). Aunque a veces gaste en superficialidades,  ella es cálida, espontánea y creativa también, y usted deberá estar seguro de que se divertirá junto a una siempre sexual leona.
Su desafío será conocer a esta joya de mujer y además hacérsela su sumisa será su reto y siempre consciente de tener entre manos una bomba con tiempo máximo.
Fuerte pero seductora, está segura
de si misma.
Ella va a ser exigente, y muy demandante, a fin de que usted debe estar preparado para lo que esta leonina le solicitará. Si es que realmente usted está interesado en ella, complacerla será la forma de conquistarla y mantenerla.
¿Cómo manejar a la sumisa Leo?
Difícil, y con toda probabilidad ella utilizará la manipulación, ¡¡¡no al revés!!!, las mujeres de Leo tienen una manera de tener el control, aunque a veces usted crea que no, pobres infelices los Amos valientes que no la sepan llevar corta de cuerda, las “sumisas” de Leo son inteligentes y sutiles, pero fuertes y estrategas a corto y largo plazo.
La sumisa de signo Leo se resiste a cualquier tipo de confinamiento, por lo que se ha de tratar  de salir bastante con ella, y no “encerrarla” siempre en el mismo lugar. La mujer de este signo suele decidir a quién quiere seducir, le gusta mucho la diversión, burlarse, salir, charlar, y va hacer lo posible para mantener el humor y la diversión dentro de la pareja. Le gusta jugar y le has de permitir ciertas licencias en su obediencia.
Ella hará cualquier cosa para mantener las cosas animadas en la sesión y a poder ser se creará una parte del armario de ropa especial y hermosa lencería para mantener siempre a su Amo interesado solamente en ella. Para aumentar la pasión, dígale, "¡Tú eres la mujer más bella del mundo!" eso es clave.

Siempre va bien tener
 un buen respaldo.
Los regalos le van a encantar y enamorar. Ella espera esos regalos, los quiere, y disfruta cuando le hacen regalos, así que no pierda su tiempo, y cómprele regalos. Uno de los colores que irán con ella, será el púrpura, por lo que ya puede elegirle algo en ese color, ya sea un peluche, un sujetador o corpiño, o mejor aún, un conjunto de lencería.
Le gusta mucho lo que tiene que ver con el oro, así que podrás sorprenderla con un sweater con hilos en color dorado, invitarla a que lo use contigo, y de esa forma llevarla a un restaurante muy chic con velas y platos caros, y terminar sorpresivamente en un hotel rústico con decoración en madera, bien acogedor, que ese es su estilo.
Sería ideal que la habitación del hotel tenga una chimenea, ya que ella es romántica, y vió muchas películas de amor, donde eso sucedía. Si no consigue esa cita, podrá conquistarla enviándole flores, rosas son las mejores, o una generosa caja de chocolates importados, agridulces, o mismo una buena botella de champagne para que más tarde la disfruten de a dos.
Si se juega a comprarle un anillo u otro tipo de joyería como podría ser un collar, sepa que ella adora los zafiros, su joya preferida. Comience a ahorrar ahora…
Como dije antes, a la leona le gusta jugar. Por lo tanto, trates de organizar un lindo juego: strip póker. O, si ya se conocen muy bien, y hay confianza, propóngale para que haga una variación en la película propuesta Indecente. ¿Recuerdas cuando Demi Moore tuvo que decidir si tomar los con Robert Redford o permanecer fiel a Woody Harrelson?
Cerca del final de la película hay una escena donde ella y Woody hacen el amor en una cama de cien dólares (o superior). En su propio remake, usted es el millonario, pero usted no tiene que compartirla a ella con nadie porque es suya y ella lo sabe y eso es su orgullo, ser de quien ella quiera ser o pertenecer aunque esta palabra le pueda producir sarpullidos en su fina piel.
Naturalmente siempre hay partes del escrito que fallan, y más si las Leo creen que las conoces, pero a grandes rasgos creo que es así o por lo menos las que he conocido.  En respuesta a mi querida sumisa se Sir Renne le diría ésto como ampliación al comentario que le he dejado al suyo en mi anterior entrada, ya que ser sumisa ha de salir de la Leo, si alguien la quiere hacer sumisa ha de saber sobornarla en muchos aspectos y el Amo quizás haría bien en comprarse unos tapones para cuando ruje la leona. Por cierto, que conste que no se su signo, el de mi querida esclava janna ese es un signo muy peligroso pero a la vez cuando consigues hacerlo tuyo, es para siempre. Gracias estimada janna por dejarme ser Amo por mi mismo y amoldarte pese a tu signo zodiacal a mi forma de llevar nuestra larga y fuerte relación...

sábado, 28 de septiembre de 2013

Cuando el "Amo" además es Leo.

Leo aprecia la belleza, de modo que si tú eres de las sumisas que se sienten celosas ante una mirada admirativa dirigida a otra mujer, más vale que trates de ser más tolerante. Un hombre Leo a quien su amada sumisa le deje porque le gusta flirtear se sentirá realmente herido y sin entender nada. En esas circunstancias es muy capaz de simular cualquier cosa, desde un ataque cardíaco hasta una nota de despedida manchada de lágrimas, para conseguir que tú te des cuenta que es solo porque es así y vuelvas corriendo a sus fuertes brazos cariñosos...y se mostrará tan convincente que te sentirás un monstruo de crueldad. A menos que a ti también te gusten las escenas dramáticas y emocionales, es mucho menos complicado comprenderle desde el principio.
Es tu rey y eres su princesa sumisa.
De todas maneras, lo más probable es que, si le sabes tratar, sus travesuras sean inocentes e inofensivas. Como no tienen una sensibilidad especial para los sentimientos ajenos a los tuyos, a pesar de su bondad y fortaleza básica, la mayoría de los hombres de Leo están tan inmersos en sí mismos que pueden ser de una franqueza y de una falta de tacto brutales, pero con su sonrisa y su mirada deslumbrante despejan inmediatamente la atmósfera. En todo su cuerpo fuerte y grácil, el afectuoso León no tiene ni un huesecillo de maldad, en todo caso severidad. Es posible que despida tremendas nubes de vapor, pero la maldad no entra en su estructura y no es capaz de actuar con auténtica crueldad (a menos que tenga una influencia negativa en su carta natal). Le gustan los deportes, pero a medida que pase el tiempo preferirá ser espectador, desde su cómodo trono tapizado, mientras tú le atiendes, incluso te cederá para demostrarte su capacidad de poder.
No siempre, pero con frecuencia, hay un giro raro en los varones Leo. A diferencia de Capricornio, que busca en una alianza un ascenso social, a veces el León tiende a buscar una  sumisa por debajo de su condición. Aunque este igualmente deseoso de status social, no puede resistirse al deseo de adquirir un <<súbdito de quien pueda sentirse superior. A veces se equivoca en la elección, y la tímida violeta que le adoraba sentada a sus pies le toma por sorpresa y consigue hacerle una jugarreta que le sirve para arrancarle el cetro. Cuando así sucede, el León destronado es un infeliz sumiso que lleva estampada la expresión trágica de un monarca en el exilio y has de tener presente que te quedan con él tres telediarios.
¿Cómo puedes evaluar al enigmático varón Leo? ¿Es bondadoso o agresivo, generoso o cruelmente egoísta pero generoso? ¿Es realmente un tipo sociable a quien le agrada la gente? Su reputación de superioridad, ¿ha sido ganada con falsos méritos o tal vez, como el verdadero León, es digno de que le llamen rey? Es obvio que, al menos si se le mide con su propia vara por lo menos, se merece ser el amo y señor de su vida amorosa y de su carrera. Hay que admitir que en los dos campos obtiene por lo general grandes éxitos.
Si Leo es un rey auténtico o apenas un pretendiente al trono es cosa que no podemos saber. Pero con respecto a tu propio León, hay algunas cosas que si sabes. Tiene apetitos insaciables, y es tan orgulloso como un pavo real. Exhibe una enorme necesidad de mandar y de ser amado por aquellos a quienes manda. Recuerda que Leo teme secretamente el fracaso y el ridículo. Es una constante tortura interna, y la verdadera fuente de su vanidad y de su dignidad exagerada. Sin embargo, cuando una gran causa ha conmovido su nobleza, el León no conoce el miedo. Solo entonces aprende, él mismo, que la magnífica fuerza y el valor que ha fingido poseer, en realidad, han estado presentes en el durante todo el tiempo.
Es posible que Leo te saque de tus casillas con sus extravagancias durante el noviazgo, pero no es de ningún modo mal compañero si piensas en una relación duradera. Si no tienes inconveniente en postergar tu ego y en construir tu vida en torno a la de él, una vez que lo hayas conocido bien contarás con la adoración de este hombre y jamás volverás a sentirte sola. Piensa, además, que te arreglará todos los grifos del baño y te dará siempre esa sonrisa que le hace ser tu Amo Leo.

La personalidad y los valores definen al Amo.

Amo, mi carácter, la normalidad, me aburre, me hace sentir nada. Contra ésta frase solo hay una solución posible y es que una sumisa jamás pueda llegar a mencionarla ya que dice muy poco del Amo si la sumisa le pide socorro.
Lo más sabroso de mi sumisa,
su mirada.
Es fácil ocultar las lágrimas pero no la tristeza que hay dentro de la sumisa para el Amo que la entiende, que la conoce y que le da esa vida de sumisión plena, el Amo ha de saber hacer que su sumisa pueda soltar las lágrimas siempre que lo necesite porque es parte del encanto, ver llorar a tu esclava de amor, de entrega y felicidad.
Un idiota hace que su sumisa sienta celos de otras mujeres… Un caballero hace que otras mujeres sientan envidia de su sumisa, y digo mujeres que no sumisas porque en definitiva la felicidad se le escapa en muchas ocasiones a su vida real y no solo se percatan otras sumisas sino otras mujeres que la rodean y digo caballero por que es lo que siempre debe ser un Amo.
Cuando tu esclava te habla de sus problemas no significa que se queje… significa que confía en ti y así lo has de entender como Amo ya que es de esa manera como los Amos podemos subir más de lo que haríamos sin su ayuda...
La vida se acaba cuando dejas de soñar, la esperanza cuando dejas de creer, el amor cuando dejas de cuidarlo y la sumisión cuando el Amo es el muñeco de su esclava o sumisa...
Cuando una mujer dice “dime la verdad” es porque ya la sabe, de ahí que por bien o por mal yo jamás aconsejaría mentir a la sumisa, en todo caso y sin abusar, no darle todos los detalles pero jamás mentirle porque además es morboso poder explicarle la realidad aunque se pueda ofender o disgustar, eso es más fácil de reparar mediante un bonito castigo que la ponga en su lugar de obediencia.
Si quieres ser Amo, no seas la segunda opción de nadie… o te eligen, o te pierden para siempre!!!. Cuando un Amo teme perder la sumisa ya no es su Amo y evidentemente ella ya no le pertenece, solo es un pelele de ella como mujer.
Nadie merece las lágrimas de tu sumisa, solo tu como Amo puedes pedírselas y si te las ganas y te las da, deberá ser  con esa sonrisa por su entrega hacia tí.



lunes, 16 de septiembre de 2013

Subir no es más cantidad de lo mismo, es llevarla más arriba en las sensaciones.

Si hablamos de niveles, si hablamos de escaleras si hablamos de alturas o entregas nunca estamos hablando de multiplicar la cantidad si no de subir la calidad y en todo caso no dejarse llevar por la inercia de la rutina subiendo solo la cantidad de sufrimiento.
Hoy mi sumisa ha recibido diez azotes, mañana no tiene porque recibir cincuenta o tener que aguantar diez doblemente fuertes y pasado mañana o la semana que viene cien para demostrar que el Amo sube, en todo caso recibirá otros con otra herramienta o quizás con la mano, que por cierto es lo que más les suele apetecer a las sumisas  que he conocido y a janna de verdad le vuelve loca sentir la mano en su piel por el contacto.
Un día azotes otro besos y algún mordisquito, en otros días quizás no insistamos en lo mismo y variemos dándole el cariño que necesita para entregar su esfuerzo con la ilusión que desea para poderla dar de forma sincera y sana, quizás toque la velita o jugar con su dilatación, en todo caso repartir las ideas y sorprender con lo estudiado por el Amo para poderlo llevar a cabo de forma segura y sensual.
Es curioso cuando les pides que les gustaría que les des como Amo jamás te dicen nada claro, en todo caso si insistes como necesitando su opinión, al final en modo susurro te sugieren que hace tiempo no les das tal o cual cosa, unas pasaditas con una velita que les de calor, unas agujas que les hagan felices porque demuestran así su hambre de servirte como morbo, etc…
Siempre hemos de estudiar lo que
usaremos, como y donde.
Un tema no puede aparecer de la nada. Me explico… si quieres empezar con el tema de la cera no está de menos que un día pueda ver en la maleta una vela o un encendedor, cerillas etc, si quieres que vaya acostumbrándose a las agujas un día puedes mostrarlas, pueden ser medicas pueden ser imperdibles pueden ser largas o cortas etc…, las prisas no son buena compañía las explicaciones si lo son aunque tampoco le demos mucha importancia. En el caso de las agujas hay un código de colores y lo hemos de tener presente dependiendo el lugar donde las debamos clavar para nunca dañar a la sumisa. Tengamos siempre claro que el dolor es una cosa y el daño es otra distinta según mi particular forma de verlo.
Me da mucho morbo cuando la ciego con un pañuelo, porque suelo utilizar artículos que normalmente están cercanos, un antifaz es peligroso guardarlo en casa, un pañuelo no, pues me pone a cien tocarla con el artículo que usaré en ese momento, si es un siete colas la acaricio antes con el en algún sitio de su anatomía desnuda, si voy a utilizar agujas la rozo un una si cojo una madera hago algún ruido que la descubra, etc pero siempre dándole una pista que la prepare aunque en principio parezca cruel ella lo agradece porque se prepara. Esporádicamente la sorprendo precisamente para no entrar en la monotonía que ella siempre sepa lo que toca.

Guiar a tu sumisa en la escalera de su esclavitud.

Hablando tanto con sumisas como con dominantes, hemos tocado el apartado de niveles o grados de sumisión , lo que al final llamamos vulgarmente, aprender a subir los escalones de su esclavitud.
No la dejes sola... dale la mano
y sube con ella.
Aquí también entran los dominantes, no solo las sumisas, pues nunca se sabe todo y siempre se aprende algo, malo sería de no ser así ya que quedarse estancado es entrar en la mortal monotonía.

Por mucha experiencia que se tenga siempre se aprende algo, al menos yo cada día que pasa intento que así sea y en realidad ya el hecho de narrarlo por escrito en mi blog, hace que recapacite y sea consciente de muchos defectos de forma en los que he de mejorar , al igual que si al escribirlo creo que he quedado corto o corta la sumisa, tomo consciencia para que no se repita esa torpeza que me limita en mi relación con ella.
A lo que hemos llegado siempre es que esos escalones hay que ir afianzándolos lentamente, para ir subiendo despacio y no tener que regresar a ellos más tarde, al igual que no es la parte sumisa quien ha de subir, ni el Amo el interesado en que suba la sumisa, sino ambos juntos al unísono ya que asi se consigue el equilibrio que hace de la sumisa una mujer segura de su deseado Amo y por consiguiente segura de sí misma..

Guiala controlando su ascensión.
Es decir la parte dominante ha de bajar, si fuera necesario, al nivel al que se encuentre la sumisa e ir subiendo ambos a un tiempo. Esto aparentemente parece sencillo pero no es tan fácil, o al menos a mí no me resulta tan claro en algunas ocasiones bajar a su nivel. Por fortuna nunca, mi sumisa, me ha adelantado ya que siempre que hace una sugerencia la tomo como un deseo suyo que se que debo tomar como una futura línea de acción en su forma de servirme mejor.
 
En algunas ocasiones, con el tiempo, puede ocurrir que a la parte sumisa le sea imposible subir determinados escalones, a pesar de intentarlo a lo que el Amo debe variar las tácticas y desde luego aprender a ser mejor para saber positivar a su sumisa en ese peldaño que el Amo le quiere hacer ascender. Para mi en particular nunca hablo de límites porque no los tengo ya que solo es una cuestión de racionalidad de Amo saber lo que debes hacer a tu esclava.
Algunos dominantes son de la opinión que es culpa de la parte sumisa no subir adecuadamente de nivel en el BDSM, otros que la culpa es de la parte dominante, particularmente creo que no es culpa de ninguno de los dos, simplemente que aunque se desee pues no puede porque aun no ha habido suficiente conexión, es más en algunas ocasiones han de sentarse y replantearse determinadas situaciones o hacer ciertos cambios que hagan posible al Amo conseguir su deseo y a la sumisa sentirse segura sin llegar a sentir el vértigo de la altura.